La nueva oposición milita desde la TV abierta y escalda al oficialismo

Ayer continuó la disputa entre Luis D’Elía y Marcelo Tinelli. Mirtha continuó pidiendo justicia y Aníbal Fernández salió a despegarse del piquetero K, aunque atacó a los medios.
La nueva oposición milita en televisión abierta y le genera al Gobierno más dolor de cabeza que cualquier partido político. Marcelo Tinelli, Susana Giménez y Mirtha Legrand (las tres figuras con mayor popularidad y rating de la pantalla chica argentina) se trenzaron toda la semana en una aguda disputa con funcionarios y aliados de la Casa Rosada. Los cruces continuaron ayer, siempre con la inseguridad y los piquetes como eje de los reclamos.

"Pareciera que quieren tapar el sol con las manos, los argentinos vivimos todos los días estos momentos de agresión y violencia que también salen ahora de los mismos dirigentes", disparó Mirtha desde la mesa más famosa de la TV.

La diva negó que pida la pena de muerte: "Soy católica y creyente, jamás pediría eso. Sólo pretendo más justicia y creo que es mi deber, desde el lugar que ocupo, de decir lo que pienso pero sin agraviar a nadie". Respondió así a las críticas del piquetero Luis D’Elía y del senador Miguel Pichetto (PJ), quienes un día antes habían acusado al trío televisivo de querer que vuelvan los militares. También el jueves, Legrand acusó en la cara al ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, de negar la inseguridad. Y hasta reveló que se aprestaba a preparar una marcha pidiendo más seguridad, pero confesó que la desactivó "porque se politizó todo".

Tinelli, también molesto con D’Elía y con el kirchnerismo, asestó desde su programa ShowMatch: "¿Quién carajo soy? Un ciudadano que pide vivir en paz, un ciudadano que hace mucho por la sociedad. No me siento un títere. A vos sí te dicen lo que tenés que decir, por eso sos un títere".

Susana Giménez había participado también de los reclamos al Ejecutivo: "Si no se reprime, esto es un caos. Andá a cortar la Quinta Avenida en Nueva York o Les Champs Elysées, en París: viene un camión de agua y te barre".

Ante la polémica, el Gobierno reaccionó. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, desvinculó a la administración K de la postura de D’Elía ("No es el Gobierno", dijo), pero alimentó la idea de que los medios y algunos sectores de la oposición buscan generar un clima de "desestabilización". Es lo que piensan muchos en el Gobierno. Es, también, lo que cree la presidenta Cristina Kirchner.

D’Elía: "Es el dueño de un prostíbulo"

El piquetero Luis D’Elía le respondió una vez más a Marcelo Tinelli quien, un día antes, lo había tildado de "patético". "Tinelli mezcla temas, miente. Me contestó como lo que es: el dueño de un prostíbulo que le ha permitido generar una fortuna millonaria en dólares, un hombre que no tiene ningún ideal, ninguna convicción, que la única bandera que tiene en sus manos es su propia rentabilidad y que todo lo que hace, dice y opera es por plata. Por la plata que le ponen los grupos económicos para transformarlo, de acuerdo con la necesidad política, en su vocero", criticó D’Elía.

El jueves a la noche, el conductor de ShowMatch también le refregó a D’Elía que sus hijos viven del Estado. "No necesito tener a toda mi familia trabajando en la ANSES", había dicho. Ayer, el dirigente social le contestó con dureza. "No tenía necesidad de meterse con la familia, con los hijos. Me tendría que haber pegado a mí", se quejó el dirigente. El lunes, volverá a la pantalla la caricatura de D’Elía en ShowMatch.

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