Una nueva medida de la AFIP frenó el comercio de granos

La introducción de un código electrónico impidió cargar y mover la cosecha; fuerte reclamo del agro
En los últimos días buena parte del comercio de granos se paralizó. El lunes, en las zonas donde se está cosechando, prácticamente no se transportaron cereales ni oleaginosas, y hubo camiones cargados que no pudieron transitar. La razón: la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) puso en vigor el Código de Trazabilidad de Granos (CTG), un nuevo requisito para el movimiento de la mercadería, que debe tramitarse mediante la página de Internet del organismo. Como el sistema colapsó, la logística granaria se detuvo. En algunas localidades ni siquiera pudieron conectarse, pero por razones de infraestructura: no hay banda ancha ni redes celulares 3G para acceder a Internet.

Por eso, el campo pidió ayer una "audiencia urgente" a la ministra de la Producción, Débora Giorgi, y al jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray. En una carta enviada anoche a los funcionarios, la Comisión de Enlace pidió rever el nuevo sistema de entrega de cartas de porte y, en especial, el CTG. Mediante este código -sin el cual no pueden circular los camiones con granos-, el ente recaudador prevé controlar la operatoria comercial para reducir la evasión fiscal.

La AFIP ya había modificado en enero el sistema de entrega de las cartas de porte -el documento respaldatorio de la mercadería transportada-, que hasta entonces eran distribuidas por la Federación Agraria y los centros de acopiadores, que para tal fin mantenían decenas de ventanillas en el interior del país. Más recientemente, el ente recaudador les retiró a las bolsas de cereales la atribución que tenían desde hace años de ser garantes de la confiabilidad de los operadores: compradores, vendedores o intermediarios.

"Se emiten cartas de porte en el medio del monte, en el Impenetrable, donde no hay Internet ni computadora; el productor no tiene los conocimientos para acceder al sistema, y el que tiene conocimientos no puede acceder porque no funciona. Los que diseñaron estas cuestiones dejan mucho que desear, están detrás de un escritorio, y creen que todo está en Internet", se quejó Vicente Bouvier, presidente de la Federación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Fatac).

Bouvier, cuya entidad agrupa a unos 10.000 vehículos, fue muy gráfico en sus apreciaciones: "El productor no hizo la [escuela] primaria y el transportista fue solamente dos días, ¿Qué le van a hablar de Internet?". Eduardo Marclé, presidente de la Federación Cordobesa de Transporte Automotor de Cargas (Fecotac), se expresó en el mismo sentido: "Se sigue cosechando y nosotros, sin viajar, el transporte de granos va todo a pérdida", se quejó.

Hace unos dos años, en la provincia de Buenos Aires se instrumentó para todo el transporte de cargas el Código de Operaciones de Traslado (COT), un sistema similar al nuevo código de la AFIP. Pero a diferencia del CTG, el COT no se aplica para el movimiento de granos entre los campos y las plantas de acopio.

"Si un camión no puede descargar en el acopio porque debe acondicionar la mercadería [fundamentalmente, secado], es un problema porque no puede volver. ¿Cómo hace para ir de la planta al acondicionador si no puede circular legalmente?", se preguntó Alfredo Sesé, del área de Transporte de la Bolsa de Comercio de Rosario.

"En San Manuel, una localidad a 120 kilómetros de Necochea, no hay banda ancha y cada CTG demora en promedio entre 20 y 25 minutos. Ahí, un acopio que tenía que cargar 10 camiones tuvo que poner a un administrativo a cargar los datos durante tres horas. En Dorrego López, en la misma zona, para cargar 20 camiones un acopio puso a una persona durante siete horas sentado frente a la computadora gestionando cada CTG", dijo un corredor de granos que prefirió reservar su nombre.

Para la misma fuente, que conoce de cerca el movimiento granario, "con las nuevas cartas de porte los valijeros se están haciendo un festín". El valijero es un personaje mítico del campo y recibe su nombre del maletín lleno de plata con el que recorre la Pampa Húmeda comprando granos en negro. Hasta que se cambió el sistema de emisión, estos documentos estaban impresos en papel moneda, con tantas medidas de seguridad como las que tienen los cheques. Ahora, en cambio, al gestionarse por Internet se pueden imprimir en cualquier lugar y soporte.

Ayer, LA NACION intentó en varias oportunidades conocer la posición de la AFIP sobre estos temas, pero no logró una respuesta a las consultas.

Las claves del conflicto

* Código de trazabilidad: es un número que se gestiona por Internet y se agrega a la carta de porte, un documento para el traslado de granos. Sin ese código -que rige desde el 4 de mayo último- no pueden emitirse las cartas de porte.

* Sistema colapsado: esta semana, según fuentes del transporte y el campo, el sistema que emite el código de trazabilidad colapsó, y el comercio y el movimiento de granos se paralizó en amplias zonas. La AFIP no se expresó aún sobre el reclamo.

* Otras modificaciones: desde que estalló el conflicto con el campo, en marzo de 2008, el Gobierno, mediante la AFIP y la Oncca, introdujo una serie de modificaciones administrativas en el comercio de granos que agregaron pasos burocráticos y ralentizaron el comercio de granos y derivados.

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