En una nueva marcha, los médicos consolidan el apoyo social

Una multitudinaria concentración popular colmó la Plaza Independencia en la 3º Marcha de las Antorchas de los Médicos Autoconvocados. La política oficial en el ojo de la tormenta. Repudio masivo a la "militarización de los hospitales". Crónica de un conflicto que se extiende en el tiempo.

El partido que disputan los profesionales de la salud y el Gobierno tuvo un nuevo encuentro ayer, en la tercera Marcha de las Antorchas. Unos con la consigna de "Mayor Dignidad" y en "Defensa de la Democracia", otros con la muletilla del "No hay plata", se aprestan a enfrentarse nuevamente.

El principal paseo de la ciudad, la Plaza Independencia, funciona como improvisado estadio. Sus gradas comienzan a llenarse de hinchas ciudadanos que bregan por una solución definitiva al conflicto. Más de 15 mil almas se dan cita para la protesta (abuelos, padres con sus hijos en brazos y cochecitos, estudiantes, dirigentes sociales y políticos, ninguno se quiere perder este nuevo clamor popular). La fuerza policial, atenta, controla la concentración.

Quizás, sea la última vez que las fuerzas del orden sean protagonistas secundarios, pues, desde los autoconvocados, se asegura que tienen información que si los policías no reciben un aumento a sus sueldos pueden llegar a acuartelarse el próximo miércoles.

Las 20.45, el primer equipo de los Autoconvocados sale a la "cancha escenográfica" montada para la ocasión. La multitud aclama fervorosa por la perseverancia, tenacidad y grandeza de los galenos. La manga se despliega desde el Palacio Gubernamental, pero el equipo oficialista brilla por su ausencia.

Es momento de entonar canciones alegóricas, Resistiré, La Marcha de la Bronca y Honrar la vida suenan a coro en la noche tucumana. Luego, el momento del recuerdo, las enfermeras fallecidas por la Gripe A son evocadas en la memoria de todos los presentes.

El minuto ha llegado, las 21.00 en punto, pese a su falta con aviso, los cánticos en contra de las esferas del gobierno hacen sentir su presencia simbólica: "el gobierno nos trata como delincuentes y mandó a los policías a los hospitales. Pero hoy demostramos una nueva victoria política que les hemos asestado con el retiro policial de los nosocomios ante la presión popular y la coherencia, la unidad y la prudencia de los autoconvocados", se escuchó decir a los conductores tácticos de la protesta, entre ellos, la delegada del hospital de Niños, Estela di Cola.

Un reclamo repetido

El pitazo inicial, el balón de la lucha lo toma Silvia Nieto (del CAPS de Villa Mariano Moreno) arremete contra el área rival, en su camino deja sus huellas marcadas en el plomizo césped, "el gobernador se preocupa porque atendamos a los pobres, y usted qué hace para que no haya más pobres. Lo que usted demuestra con su gestión es la precariedad real de la salud, por eso nos une esta nueva pueblada", sentenció. La pelota sale al lateral de los agravios pero se reencamina nuevamente en lo central de los argumentos "más vale que la próxima semana se materialice la propuesta de la que hacen tanto alarde, sino el próximo viernes seremos más de 20.000 personas para hacer tronar esta plaza", disparó. El ausente gobierno busca la pelota en la red.

Quien lo diría, las esferas del poder jugando de visitante, en sus tribunas, un alicaído René Ramírez que sufre los ataques de sus detractores: "vendido, traidor, obsecuente" se escucha en todos los flancos.

En su defensa, ni siquiera pueden salir los ministros Jimenez, y mucho menos Pablo Yedlin, quienes sufrieron las críticas más fuertes de la jornada.

Un problema político

Se reinicia el juego, todos los médicos y ciudadanos a la ofensiva, la iniciativa la toma Enrique Oviedo (personal médico del Sur) "el problema de la salud no es de caja y guita, no bastardeen nuestro reclamo. El problema es político, la salud no se ofrece al mejor postor en una góndola de supermercado. Nosotros luchamos políticamente, como una herramienta de cambio para obtener una sociedad más justa". El galeno se acerca a el área y está listo para el remate final: "la plata no alcanza porque en las comunas rurales tienen más empleados que habitantes; no alcanza porque se pagan los sueldos de los ñoquis en la Legislatura; no alcanza porque se construyen faraónicas obras de dudoso uso; por ello, de una vez, tenemos que tener tolerancia cero con la corrupción. Gobernador, sea un estadista y de un golpe de timón. Porque así, como a usted le gusta decir, a su gobierno le queda mucho por hacer", el balón al ángulo.

El pitazo final se produce, por suerte, sino la goleada pudo haber sido peor.

Esperar la nueva oferta

El doping oficialista parece haber dado positivo en cuanto a la inoperancia; la multitud se retira en loas por la "victoria" de la calle. Sin embargo, la próxima semana se juega el tiempo suplementario de nuevas ofertas. Los equipos guardan sus mejores estrellas para ello.

Todavía queda resto físico y volutad de lucha en la figura de los médicos, desde el plantel oficial quizás a sus jugadores no les sobre el aire para resistir otro período, los cambios resultan necesarios a estas instancias.

Al parecer, la figura principal del gobierno tendrá que calzarse los botines y concretar su jugada final.

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