Una nueva manera de hacer política

Una nueva manera de hacer política
Especial para "La Auténtica Defensa"
El mundo es escenario de grandes y muy notorios cambios en una gran variedad de aspectos. Entre tanta diversidad podemos decir que la mayor incidencia sobre los comportamientos sociales la tiene el gran desarrollo tecnológico aplicado especialmente a hacer las comunicaciones más ágiles y dinámicas lo que nos permitió en las últimas décadas integramos a un mundo , para bien y para mal, tremendamente mutante. Las políticas de gobierno deben adaptarse a estas modalidades para ser más efectivas al momento de su aplicación en el contexto de los permanentes reclamos de respuestas y soluciones a los diversos conflictos que plantea esta era.

En ese sentido nuestra sociedad local que no escapa a las generales ,se encuentra, como el resto de las sociedades del mundo en la búsqueda de referentes creíbles aunque estos no sean precisamente asiduos militantes de partido político alguno. Este fenómeno en las nuevas formas de hacer política requiere,según los sociólogos, entender la necesidad de un profundo cambio, como propuesta central de toda campaña electoral.

Exige nuestro tiempo político referentes que surgan del seno social más que de los comités,que tengan lo que se denomina carisma y aborde los temas a resolver con simpleza pero sin dejar de ser profundo en el tratamiento de los mismos.

Es esta exactamente la fórmula contraria a las viejas formas utilizadas hasta hoy realcionadas con la violencia verval y física con el autoritarismo pendenciero y desafiante,método del que nuestra clase política aún no ha podido desembarazarse. El aspecto personal del nuevo hombre político también tiene su relevancia porque esta debe conjugar con sus valores personales,es decir, no sólo hay que parecer sino que hay que ser, Con estos parámetros el electorado integrará definitivamente al personaje a traves de los mecanismos naturales tanto en lo social como en lo ideológico.

Luego surgen inevitablemente las campañas pré electorales a las que estamos acostumbrados, que se asemejan a un show de candidatos donde la descalificación personal parece surtir mayor y mejor resultado que las propuestas .Por último creo que el mayor defecto de los candidatos, luego electos, es el de destruir lo bueno de los gobiernos anteriores, tan solo porque no se permite aceptar que los que se van pudieron haber hecho algo positivo durante su ejercicio.

La llegada de Obama a la presidencia de los EE.UU y el inusual entusiasmo de ese pueblo y de la mayoría del mundo democrático, es el claro ejemplo de esta tremenda necesidad de un profundo cambio en las formas tradicionales de manejar las cuestiones de gobierno .También nuestro pueblo se encuentra a las puertas de un nuevo período electoral en el terreno legislativo sentando las bases para las eleccciónes presidenciales del 2011.

Es de esperar que tanto el oficialismo como la oposición tengan en cuenta estas cuestiones, porque de no ser así estaremos, dentro de un tiempo votando más de lo mismo y seguiremos estancados, mientras que el mundo avanza exigiendo transformaciones profundas. ¿Podrá entonces el gobierno dejar de lado su soberbia autoritaria y la oposición sus crítica; destructivas para pasar del individualismo mezquino a un pensamiento amplio de integración? Si esto se logra podremos decir con total certeza que nuestros futuros gobernantes por fin están entendiendo al mundo.

Comentá la nota