La nueva jugada de Kirchner: Planea mandar a Scioli de diputado y dejarle la Provincia a Balestrini

Todavía es un secreto a voces, pero la explosiva versión ya se ha echado a andar por casi todos los pasillos políticos de la provincia de Buenos Aires. Y el plan viene directamente desde Olivos.
Parece que, con el inesperado resultado de las elecciones del 28 de junio, el propio estratega "en la sombras" del oficialismo, Néstor Kirchner, ya ideó su macabro plan para convertirse en el único candidato del peronismo oficial para el 2011. Y esta jugada afecta directamente, desde luego, al gobernador bonaerense Daniel Scioli.

Pero vamos por partes. En primer lugar, se sabía que, ante la derrota en la provincia de Buenos Aires a manos de Unión Pro, Kirchner no se iba a quedar de brazos cruzados, viendo cómo desde las huestes de Mauricio Macri, Francisco De Narváez y Felipe Solá (¿cuánto tiempo más seguirán juntos?) le arrebatan el peronismo. Lo que nunca se pensó es que esa misma estrategia atentaría directamente contra la vida política de su principal aliado y quien fuera candidato testimonial en la lista del FJpV-PJ, Daniel Scioli.

El tema es que, ante la complicadísima situación económica que está atravesando la provincia de Buenos Aires, con un déficit que llegaría hoy a 5.500 millones de pesos (equivalentes a un tercio de los recursos presupuestados para este año), Daniel Scioli debe mostrarse más "comprometido" que nunca con el gobierno nacional, de quien depende para salvar los números. Y, justamente, a cambio de otorgarle los fondos que necesita, Néstor Kirchner obligaría a Scioli a abandonar el Ejecutivo bonaerense y asumir su banca de diputado nacional.

¿Por qué? Las razones son muchas. En primer lugar –ya lo dijimos-, Kirchner quiere ser el único candidato del peronismo oficial para el 2011, y Scioli puede hacerle sombra. Además, y tal como consignaron a Agencia NOVA fuentes calificadas, en la Rosada y Olivos no gustaron para nada las reuniones que el mandatario provincial viene realizando con el ex presidente Eduardo Duhalde, quien quiere encabezar la complejísima misión de "ordenar" al justicialismo. También se dice que tampoco han caído bien los gestos de apertura que Scioli ha hecho desde el 28 de junio para acá, sobre todo los vinculados al sector agropecuario.

El tema "mediático" de la semana –esto es, la ley de emergencia agropecuaria y el veto del Ejecutivo por el "error administrativo" del artículo 4, que morigeraba retenciones en 37 distritos bonaerenses afectados por la sequía- habría terminado de cortar las relaciones de Scioli con los Kirchner. Se sabe: primero el gobernador se manifestó a favor de la iniciativa aprobada en forma unánime por ambas cámaras en el Congreso, asegurando además que se pondría del lado de los productores e insistiría ante la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para que no se vetara la medida; pero, al día siguiente, manifestó que "fue un error" lo del artículo 4, volviendo a alinearse con el Ejecutivo nacional.

De todos modos, para los Kirchner no fue suficiente. Les molestó demasiado que el gobernador se pusiera del lado del campo, aunque luego cambiara de parecer. Y todavía recuerdan su visita a la Sociedad Rural y la foto que se sacó junto a Hugo Biolcati, titular de esa entidad, y Mario Llambías, presidente de CRA. Todo esto ya habría sido demasiado. Como ya se dijo, desde el kirchnerismo puro propondrían soltarle la mano y "bajarle" los fondos para pagar los sueldos en la Provincia a cambio de que asuma en diciembre como diputado nacional.

Con este panorama, ya sin Scioli en carrera, y posiblemente sin Carlos Reutemann, quien en las últimas horas tuvo declaraciones desafortunadas y escatológicas (y que hasta perdió a la única integrante que lo acompañaba en su bloque Santa Fe Federal en el Senado, Roxana Latorre), Kirchner quedaría como la única alternativa del oficialismo para las próximas presidenciales. Iniciativa para la que, por supuesto, ya estarían iniciadas las gestiones para granjearse el apoyo de los intendentes del Conurbano que todavía le son fieles.

Pero esto no es todo, por supuesto. El tercer actor en juego, Alberto Balestrini, vicegobernador de Scioli y presidente del PJ provincial, aceptaría esta estrategia de Kirchner de alejar a Scioli porque quiere ser gobernador.

¿Se repite así la historia de Carlos Ruckauf y Felipe Solá? El ahora integrante de Unión Pro había manifestado durante la campaña que Scioli "abandonaba la Provincia" como en su momento hizo el ex vicepresidente de Carlos Menem, pero eso se atribuyó más a una frase de campaña que a un análisis más o menos realista de la vida política en la Provincia. Ahora parecería que, desde el kirchnerismo más puro, y con el propio Néstor Kirchner a la cabeza, van a empezar a "empujar" para que eso finalmente tome forma. Veremos. (www.agencianova.com)

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