La nueva estrategia del gobierno palestino

La Autoridad Palestina dio una señal diferente, dado el actual estancamiento del proceso de paz y el fracaso por parte de Estados Unidos para imponer la aceptación de Israel de congelar los asentamientos. Rechazo contundente de Tel Aviv.
El conjunto de la dirigencia palestina, desde el presidente Mahmud Abbas para abajo, provocó ayer la alarma del gobierno israelí al anunciar que se buscará el respaldo de la ONU para avanzar hacia la declaración unilateral de un Estado Palestino en Gaza y Cisjordania. "Hemos decidido dirigirnos al Consejo de Seguridad para intentar obtener su apoyo para la creación de un Estado palestino independiente, que tenga a Jerusalén este como capital y cuyas fronteras sean las de junio de 1967, es decir, las anteriores a la ocupación israelí", declaró ayer Saeb Erakat, principal negociador palestino. "Vamos a intentar obtener el apoyo de la Unión Europea, así como el de Rusia y otros países", agregó Erakat.

Si bien la nueva estrategia no tiene un calendario fijo previsto para su cumplimiento, fuentes gubernamentales palestinas ven a la segunda mitad del 2011 como una posible fecha de culminación del proceso. En ese entonces, según lo planeado, la Autoridad Palestina (AP) debería haber completado el plan de dos años presentado por el primer ministro Salam Fayyad para construir y tener en funcionamiento todas las instituciones que son propias de un Estado soberano.

Dado el actual estancamiento del proceso de paz, el rotundo fracaso por parte del gobierno de Estados Unidos para imponer, siquiera, la aceptación de Israel de congelar la construcción de más asentamientos ilegales en Cisjordania como precondición para sentarse a negociar y la alternativa encarnada por Hamas, algunos ven a la actual iniciativa como la última carta del sector palestino moderado encarnado por la AP. "Se trata del último recurso del campo palestino favorable a la paz. Sucumbir a las presiones de Washington y sentarse a negociar sin precondiciones es inaceptable", señaló un alto funcionario palestino.

El rechazo israelí a la nueva estrategia palestina fue contundente. Ayer, las principales voces del gobierno de Tel Aviv se alzaron para desacreditar la iniciativa. El primer ministro Benjamin Netanyahu fue el primero. "No existe ninguna alternativa a las negociaciones entre Israel y la Autoridad Palestina. Cualquier camino unilateral desarticulará los acuerdos existentes entre las partes y conducirá únicamente a que Israel también tome decisiones unilaterales", amenazó el premier. "La única forma de alcanzar la paz es mediante la resolución de los problemas alrededor de la mesa de negociaciones", remató Netanyahu.

"Un Estado Palestino no puede ser establecido sin que medie un acuerdo de paz. Es imposible y no funcionará. Es inaceptable que la dirigencia palestina cambie de parecer cada día que pasa. El resentimiento no puede ser la base de su política", afirmó, a su turno, el presidente israelí Shimon Peres desde Brasil, donde se encontraba en visita oficial.

Pero lo cierto es que los dirigentes palestinos especulan con que, de no haber progreso alguno en las negociaciones sobre el status final de su futuro Estado, se podría llegar a convencer a Estados Unidos para que no utilice su poder de veto frente a una eventual resolución de la ONU. En ese escenario, en la AP estiman que un apoyo explícito por parte del Consejo de Seguridad para un Estado palestino basado en las fronteras de 1967 intensificaría de manera espectacular la presión legal y moral de la comunidad internacional sobre Israel para que acabe con una ocupación que ya lleva 42 años.

Algunos funcionarios palestinos, incluso, ya trazan un paralelismo con el proceso diplomático que condujo al reconocimiento de Israel como Estado: una resolución de la ONU apoyándolo en 1947, la declaración de independencia hecha por David Ben Gurión en 1948 y el subsiguiente reconocimiento por parte de Estados Unidos y la Unión Soviética. "En ese entonces no se esperaba que la otra parte aceptase. De hecho, no existía consentimiento alguno por parte del pueblo palestino o de los otros Estados árabes. Y sin embargo se avanzó", precisó Ghassan Khatib, jefe de comunicaciones del gobierno palestino.

La nueva estrategia encuentra su origen directo en el plan trazado por el premier Fayyad, titulado "Palestina: acabando con la ocupación, estableciendo un Estado". Desde que el plan fuera presentado por este político independiente, la idea fue sumando cada vez más apoyos, llegando incluso a obtener el del propio Abbas.

"El Estado palestino es un hecho que el mundo reconoce", aseguró el presidente palestino la semana pasada en un acto de conmemoración dedicado a su predecesor, Yasser Arafat. "Más de cien países en el mundo entero apoyan nuestra causa. Ahora tenemos que luchar para que la comunidad internacional reconozca las fronteras de nuestra nación", afirmó Abbas.

Erakat, el jefe de negociaciones con los israelíes, alzó ayer también su voz para apoyar la estrategia. "Si los estadounidenses no pueden lograr que los israelíes detengan la colonización en nuestro territorio, lo mínimo sería que no decidan respaldarlos si nosotros decidimos llevar nuestro caso ante el Consejo de Seguridad", razonó Erakat. "Realmente no creo que haya futuro político alguno en Palestina para aquellos que estamos en favor de la paz si esta jugada no funciona", expresó el funcionario.

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