Una nueva embestida en la CGT contra Moyano complica al Gobierno

Independientes y "Gordos" piden que el Gobierno no hable sólo con el camionero.
"Moyano ya no cambia, el mensaje de está reunión fue para el poder, concretamente, para Kirchner y De Vido". Esa conclusión surgida de uno de los dirigentes gremiales que participó en el encuentro de ayer entre los rivales internos del secretario General de la CGT revela la nueva estrategia de este sector que volvió a tensionar la cuerda al interior de la central obrera y a complicar al Gobierno. Es, en definitiva, otro coletazo de la derrota electoral del kirchnerismo y una piedra para el llamado al diálogo que hizo Cristina Kirchner.

Del encuentro surgieron dos conclusiones centrales: el malestar con el camionero no cesa, y los reclamos para que cambie el estilo de conducción se agrandan, pero, al mismo tiempo, los "Gordos" y los "independientes" le piden ahora una intervención directa al ex presidente y al ministro de Planificación para que garanticen la paz interna.

En este sentido, tras la reunión, los dirigentes que estuvieron reunidos dos horas en la sede de la UOCRA, dieron una señal de distensión: dijeron que están dispuestos a participar del Consejo Económico y Social, siempre y cuando los 16 representantes sean elegidos en forma consensuada y no a dedo por el camionero.

También, pese a algunas versiones iniciales, este sector decidió que participará el 27 de julio del Consejo del Salario Mínimo. "La batalla la vamos a dar desde adentro, por ahora no hay ruptura pero esperamos señales urgentes", agregaron marcando la cancha.

En la segunda reunión a solas de este núcleo de dirigentes cegetistas, estuvieron además del anfitrión Gerardo Martínez, el líder de los estatales de UPCN, Andrés Rodríguez, y representantes de grandes gremios como Oscar Lescano de Luz y Fuerza, Armando Cavalieri de Comercio, Carlos West Ocampo de Sanidad y José Pedraza de Ferroviarios.

Aunque la estrategia central es seguir condicionando el poder de fuego de Moyano, el eje del debate de ayer giró en torno al Gobierno. "Moyano no se tiene que ir, pero la CGT es un cuerpo colegiado que representa a todos los compañeros", dijo el líder de la UOCRA, exigiendo cambios urgentes pero disipando versiones de ruptura inmediata. "El Gobierno solo atiende los reclamos de Moyano y a Moyano le va muy bien, pero al resto no", se quejó Cavalieri, para quien la conducción "puede ser un colegiado". Y agregó: "Yo no quiero echar a nadie, ¿por qué se tiene que ir? El problema es que tiene que cambiar, sino al otro día aparecen solo conquistas para los camioneros".

Según revelaron a Clarín fuentes del sector "rebelde", el ministro de Planificación esta intensificando los contactos con los enemigos del camionero. La inmediata puesta en marcha del Consejo Económico y Social explica la decisión.

En el encuentro, retornaron los reclamos por el acto del 30 de abril en que Moyano llamó a votar por los Kirchner, el manejo discrecional en los fondos de las obras sociales, la poca representación sindical en el Congreso, y hasta hubo algunas ironías sobre el posible destino política del camionero como candidato a presidente o gobernador bonaerense.

Desde afuera, Luis Barrionuevo, titular de la CGT Azul y Blanca, que apostaba a una mayor dureza de los "Gordos" -con quienes mantiene contacto frecuente- les pegó a unos y otros. "Gordos e independientes decidieron abordar el Titanic" dijo Carlos Acuña, un hombre del barrionuevismo.

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