Nueva derrota del oficialismo por las obras sin licitación

Nueva derrota del oficialismo por las obras sin licitación
Tras un prolongado debate, continuará para su discusión en el seno de Comisiones el proyecto del Poder Ejecutivo referido a las modificaciones propuestas a la Ley 4416 de Obra Pública.
El oficialismo tuvo una nueva derrota en Diputados porque la oposición endureció su postura sobre las obras sin licitación que quiere Jaque e hizo fracasar el intento de tratar sobre tablas las reformas a la ley de Obra Pública.

Como se sabe, Celso Jaque quiere realizar obras inferiores a los dos millones de pesos saltando los pasos que manda una licitación pública. Dice que así aceleraría la construcción de obras que demanda la gente.

De ninguna manera logró convencer a los miembros de los cinco bloques unipersonales ni a los bloques grandes para sumar votos a favor. De este modo no tuvo tratamiento en el recinto y el tema seguirá en Comisiones.

De acuerdo a un comunicado de la Cámara Baja, tras un prolongado debate, continuará para su discusión en el seno de Comisiones el proyecto del Poder Ejecutivo referido a las modificaciones propuestas a la Ley 4416 de Obra Pública.

La iniciativa original fue girada a tres Comisiones: la de Obra Pública, la de Legislación y Asuntos Constitucionales y la de Hacienda y Presupuesto. La primera de estas produjo un despacho y quedaron las otra dos pendientes de producir dictamen al respecto. Por lo tanto el Cuerpo rechazó el sobre tablas para el tratamiento del expediente correspondiente, al no alcanzar mayoría especial para expedirse al respecto. En consecuencia, el proyecto queda pendiente de tratamiento para la próxima semana.

Las modificaciones a la ley de Obra Pública fueron además enriquecidas por otras propuestas de los diputados Jorge Tanús (PJ) y Roberto Blanco (Concertación Plural). Además, se recibieron inquietudes de Colegios profesionales afines al tema en cuestión y también sometidas al consenso político de todos los bloques.

Sin embargo, aún las posiciones se dividen en dos sentidos: los que se oponen absolutamente a modificar el instrumento legislativo que tiene vigencia desde hace casi 30 años y aquellos que quieren adecuarlo a las circunstancias actuales de una economía provincial, nacional e internacional crítica.

El justicialismo aseguró nuevamente que las modificaciones tratan de darle mayor agilidad a los trámites burocráticos correspondiente al llamado a licitación, ajustar los controles para no perder la transparencia en los actos de adjudicación de obras, a la vez que producirán más cantidad de puestos de trabajo y los beneficios que redundan en el hecho de lograr obras en el ámbito provincial y departamental.

La oposición considera que se debería agilizar la gestión política y administrativa en torno a las licitaciones, sin perder esta instancia, para alcanzar los mismos objetivos de fondo que se plantean respecto de las contrataciones directas.

Comentá la nota