Una nueva denuncia por el desmonte ribereño.

Una nueva denuncia por el desmonte ribereño.
Vecinos en estado de alerta porque avanzan las talas en Ensenada.
El desmonte de varias hectáreas de vegetación autóctona, en la ribera ensenadense, puso en pie de alerta a varias entidades de la Región que pelean por la defensa del medio ambiente. Según se denunció, en el sector vecino a la desembocadura del arroyo Doña Flora "no tienen freno las talas ni las usurpaciones de terrenos del Estado".

En los últimos días, relevamientos encarados por la ONG Nuevo Ambiente y el Club Náutico Ensenada detectaron la ampliación del área de desmonte entre el curso del Doña Flora -concretamente, su ribera este- y el río Santiago, en la vecindad del predio deportivo náutico y el astillero privado MOME S.H. Los datos obtenidos son "alarmantes", según se indicó: "se están cometiendo serios delitos y no sólo ambientales. Hay una recurrente apropiación de parcelas del Estado. Y es el Estado el que debe actuar de inmediato con toda firmeza, para detener y sancionar a las empresas o particulares responsables de los trabajos".

Desde el Foro de Defensa del Monte Ribereño, que integran Nuevo Ambiente, el Club de Regatas La Plata, el Centro Vecinal Punta Lara, el Club Náutico Ensenada y Ala Plástica, entre otras organizaciones no gubernamentales, se adelantó que hoy se concretará "una presentación formal" ante el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), repartición bonaerense encargada de velar por los intereses de la comunidad en cuestiones ambientales.

Las tierras bajo jurisdicción fiscal recientemente deforestadas, alambradas y señalizadas con cartelería de "propiedad privada" tienen un valor ecológico incalculable, reconocido por ordenanzas municipales y leyes provinciales que le confirieron diferentes grados de protección. Son reservorios de biodiversidad, que alojan centenares de especies animales y vegetales; sistemas de regulación hídrica y fijación de gases de efecto invernadero; y espacios de conservación de suelo y calidad del agua.

La porción de monte que corre mayor peligro es la comprendida entre los arroyos Doña Flora y La Fama, el río Santiago y el ejido urbano ensenadense, delimitado por las calles Sidotti y San Martín. La comuna del distrito manifestó "desconocer" las situaciones denunciadas. "Hay días en que se escucha gente trabajando, pero lo hacen sin motosierras para no ser detectados" se explicó desde Nuevo Ambiente: "existen intereses inmobiliarios y náuticos, de personas que no quieren entender que el patrimonio es de todos y no de unos pocos; es inadmisible que en Ensenada se sigan haciendo negocios a costillas de la comunidad".

"Ya han destruido más de 3 hectáreas" precisaron los voceros: "pronto no habrá vuelta atrás, y llama la atención la inacción tanto del municipio como del OPDS, que no respondió ante la denuncia que formulamos a mediados del año pasado. Ahora tienen una nueva oportunidad para inspeccionar, sancionar y justificar su existencia, que dicho sea de paso financiamos todos los bonaerenses".

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