Nueva denuncia por corrupción sacude a juzgado de Las Lomitas

Una nueva denuncia presentada contra el titular del juzgado Civil, Comercial, del Trabajo y de Menores de la Tercera Circunscripción Judicial de la provincia, Francisco Orella marca otro revés para el magistrado que estuvo en la mira de la opinión pública por el conocido caso “Tiago”.

El nuevo caso de corrupción judicial en perjuicio de menores que involucra además del cuestionado juez, al secretario Víctor Portales y a un abogado del foro de las Lomitas, escribano Freddy Peralta.

La denuncia fue presentada en el juzgado de Instrucción de Las Lomitas a cargo de Sergio Rolando López, por prevaricato, incumplimiento de los deberes de funcionario público y asociación ilícita, en el marco de un juicio millonario por el fallecimiento de Carlos Saluk, en un accidente eléctrico en el mes de enero del corriente año en la localidad de Laguna Yema, cuando un operario de la intervención provincial de EDEFOR SA, dejó huérfanos a dos hijos, de 8 años y 3 meses de vida.

En esas circunstancias es que el denunciante, un abogado del foro local, en representación de los menores, inicio en el mes de febrero el juicio contra la prestaría del servicio eléctrico que en ese momento estaba intervenida, interponiendo la inconstitucionalidad de la ART para reclamar la integralidad de los daños y perjuicios, con una millonaria suma.

Pero el accionar de los denunciados que se dedican a captar casos de esta cuantía económica, en el cual también está implicado un conocido escribano de Las Lomitas, quien convenciendo a la humilde viuda y concubina, que no sabe leer ni escribir, le hizo firmar un desistimiento de la demanda, con la connivencia de los funcionarios judiciales, quien sin más trámite, con grosera violación a las normas de orden público, y procesales, omitieron darle participación al asesor de menores y sin tener en cuenta el contenido del poder especial irrevocable del mandatario, decretaron formalmente la extinción del proceso, para pretender sacar del medio al denunciante y darle vía libre al escribano para así apropiarse de una interesante suma que les ofrecía la compañía aseguradora de riesgo de trabajo y que correspondía únicamente a los menores.

Consideró el denunciante que “llamaba la atención como ciertos colegas, amigos del juez y del secretario conseguían que sus expedientes se movieran en tiempo record, pero jamás imagine que el grado de corrupción judicial estuviera tan enquistado como para creerse intocables y de poder cometer inescrupulosamente groseras violaciones a leyes de orden publico habiendo menores, intereses superiores que deben ser protegidos en todo momento por el justiciable”.

Lo más grave de todo es que con el accionar de esta asociación ilícita entre letrados y funcionarios publicos de Las Lomitas, pone nuevamente en la mira al magistrado y nuevamente involucra a menores de edad.

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