"Nuestra prioridad es proteger al trabajador", afirmó Bogado.

El vicegobernador Floro Bogado, al saludar fraternal y afectuosamente a los trabajadores en su día, expresó que "el que trabaja presta sus manos, su mente y su corazón a Dios para que siga su obra creadora, porque quiso que al mundo hermoso que nos legara, lo sigamos llenando de belleza y desarrollando sus bienes recibidos como herencia de todos y para todos".
Precisó que Juan Pablo II "nos decía que el trabajo dignifica porque el hombre es imagen de Dios -entre otros motivos- por el mandato recibido del Creador de hacer fructificar los bienes del mundo en beneficio de toda la humanidad".

Consideró que el olvido de este precepto aceleró la crisis actual, tornando necesario universalizar la solidaridad, distribuir con más equidad las riquezas, buscar la inclusión de la totalidad de las personas y pueblos, para lo cual se debe reconocer a todas las personas la dignidad a la que tienen derecho.

En tal sentido, subrayó que "el trabajo en todas sus manifestaciones, realza y ennoblece por igual, porque es un medio de crecimiento individual y comunitario, ya sea que are, coseche, pinte, cincele, edifique, suelde, cocine, cosa, maneje, organice, limpie, invente, enseñe, piense, rime y cante".

Admitió como cristiano la coincidencia con las expresiones del Santo Padre en cuanto subraya que el Señor llama a todos los hombres y mujeres a la santidad a través de sus ocupaciones cotidianas para rescatar de la marginalidad a las personas y pueblos, con el resurgir de la hermandad y la solidaridad que necesitan imperiosamente germinar con fuerza en el mundo.

Dijo adherir a la postura de la doctrina social de la Iglesia "porque abre senda de esperanzas como lo hacían Perón y Evita cuando nos decían que la clase trabajadora es la principal protagonista de la historia, la columna vertebral de la patria, partícipe fundamental en la construcción de la comunidad organizada y artífice de su propio destino".

Recordó Bogado que el peronismo "es bandera de redención para los pueblos del mundo porque como ninguna otra ideología o modelo económico-social los rescató de la explotación y les enseñó a convertirse en un factor de poder, les reconoció sus legítimos derechos y les hizo vivir las horas más felices al eliminar las injusticias sociales".

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