La novela de Mahle llegó a su fin sin estatización

La autopartista Mahle anunció que llegó a un acuerdo con la empresa KIM S. A., para el traspaso de la planta de aros de pistón en Rosario. La operación se completará a fin de diciembre, una vez culminada la revisión técnica de las máquinas y firmados los acuerdos definitivos. Atrás quedó el sueño estatizador del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que quería usar el centro fabril para fabricar partes para un auto que iba a ser 100% argentino.
El nuevo dueño, KIM S. A., de la familia Basualdo, reabrirá las puertas de la planta a comienzo del año próximo con un panorama muy distinto.

De los 450 empleados, la alemana Mahle indemnizó a 120 y el resto se acogió a un plan de retiro voluntario. La planta de Rosario reabrirá sus puertas a comienzos del año próximo.

La crisis de la fábrica rosarina comenzó en abril de este año como coletazo de la debacle internacional y la depresión de la venta de autos. La firma alemana decidió cerrar la planta y mantener abierta la de Rafaela, también en Santa Fe.

El Gobierno, alentado por otras estatizaciones como el de la papelera Massuh, puso al secretario de Comercio al frente del problema y así calmar a una región que ya venía golpeada por el desempleo.

La derrota en las elecciones de junio borró la intención estatizadora y comenzó la búsqueda de inversores privados. El empresario y ex candidato a vicepresidente por un partido de ultraderecha, Ramiro Vasena, se proclamó comprador ante los trabajadores. La incumplida promesa de financiamiento oficial dejó atrás a todos los candidatos. El saneamiento de la firma atrajo otra vez el interés de KIM, que se comprometió a reabsorber 150 empleados.

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