Novela UCR del cupo femenino tuvo final rosa

La Justicia Electoral subió a Espíndola al segundo lugar de la lista que encabeza Aguad. Faustinelli bajó al tercero.
Gladys Espíndola fue ascendida definitivamente al segundo lugar de la lista de candidatos a diputados nacionales de la Unión Cívica Radical. Lo dispuso ayer el juez federal con competencia electoral, Ricardo Bustos Fierro, al resolver la demanda presentada por la militante feminista radical María Teresa Merciadri de Morini, quien reclamaba que la actual jefa comunal de Pozo Nuevo desplace a Hipólito Faustinelli, al aplicarse el decreto reglamentario de la ley nacional de cupo.

Faustinelli aseguró a LA MAÑANA que no apelará ante la Cámara Nacional Electoral, por lo que la tan manoseada nómina de candidatos radicales quedó firme. El primer candidato es Oscar Aguad.

"Tengo una responsabilidad mayor que pelear por un lugar en la lista, que es conducir al radicalismo a la victoria", sentenció Faustinelli, quien está a cargo de la presidencia de la UCR como consecuencia de que Mario Negri pidió licencia como reproche abstencionista porque le rechazaron la alianza con Luis Juez.

Alcanzar el segundo lugar en la nómina no es un asunto menor, ya que allí está la frontera entre los candidatos radicales que pueden sentirse seguros de que serán electos y los que dependen de una muy buena elección de la UCR.

El cupo femenino es históricamente un problema para un partido al que le faltan dirigentes mujeres de relieve. Las feministas podrían acusar a la UCR de misoginia, y de hecho sólo una vez, en 1958, una mujer presidió el partido: precisamente Merciadri de Morini.

La lista radical fue confeccionada por el Congreso partidario el 14 de abril, con el orden Aguad-Faustinelli-Espíndola. Un día antes este diario había advertido que el decreto reglamentario de la ley de cupo femenino obligaba a colocar a una mujer en el segundo lugar, y que ése era un problema que los "ingenieros en interna" del radicalismo estaban descuidando. Pero había costado tanto llegar a un acuerdo entre las tribus radicales que dejaron que la Justicia resuelva el problema.

El decreto nacional 1246/00 reglamentó la Ley Nº 24.012 (cupo). El artículo 4 de ese decreto establece que "no se considerará cumplida la Ley Nº 24.012 cuando, en el supuesto de que se renueven solamente uno (1) o dos (2) cargos, se incluya una sola candidata mujer ocupando el tercer término".

Ya sea que los radicales argumenten que en 2005 ganaron sólo la banca de Aguad, o la de Aguad y la de Sesma, la legislación vigente no podrá aparecer la primera mujer recién en el tercer lugar de la lista.

Hay más: "cuando algún partido político, confederación o alianza se presentara por primera vez, renovara un candidato o no renovara ninguno, se tomará en cuenta (...) que la cantidad de cargos a renovar es igual a uno (1). En ese caso será indiferente colocar en el primer puesto a un candidato mujer o varón, y siempre en el segundo lugar deberá figurar una persona del sexo opuesto al nominado para el primer cargo. Cuando se renovaren dos (2) cargos, en uno de ellos deberá nominarse siempre a una mujer".

La Junta Electoral partidaria ratificó primero el orden fijado por el Congreso, pero a pocas horas de presentar la lista ante la Justicia la modificó. Morini reclamó por incumplimiento de la Carta Orgánica de la UCR y así se llegó al pronunciamiento de Bustos Fierro, que por cierto era previsible.

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