Esa novela de amor y odio por la pantalla.

La historia sin fin: los clubes reclaman una suba en el pago de la TV y los empresarios dicen que el negocio no da para más.
En estos tiempos de crisis, el barco del fútbol argentino parece por momentos a la deriva. Como presidente de la AFA, Julio Grondona tiene en sus manos un timón difícil de sostener. En una extensa entrevista con LA NACION que se desarrolla en las siguientes páginas, el dirigente se pronunció sobre la actualidad de nuestro fútbol, con un acento especial en los puntos básicos que consideró como salvataje económico. Uno de ellos es cíclico: la relación TV-dinero-pelota.

Cada vez que los clubes argentinos lloran sus penurias, inevitablemente se reflota, y cuestiona, el aporte monetario de la televisación. El próximo torneo tendrá una actualización de los ingresos: se pasará de 230 millones de pesos a 268, de los cuales 212 serán para los clubes de primera. Poco para unos, mucho para otros.

El último gran salto económico se originó antes del comienzo de la temporada 2007-2008. Dos inviernos atrás, la AFA realizó una gran apuesta, ya que los dirigentes decidieron que se saltara de seis partidos por TV a diez. Es decir, todos. Ahí se pasó de los 98 millones de pesos a un aumento de casi el doble: 180, repartidos en 150 para los clubes de primera y el resto para el ascenso. De ese acuerdo de 2007 a las cifras de hoy, los citados 268.000.000, el aumento alcanza un 48%.

El camino del dinero es el siguiente: Televisión Satelital Codificada (TSC; un 50% le pertenece a Clarín y el 50% restante, a Torneos y Competencias) le compra los derechos a la AFA. Luego, les vende los abonos básicos a los operadores de cable y se comercializan los otros cinco partidos en el sistema pay per view (PPV, los codificados). La compra del fútbol codificado alcanza los 800.000 televisores, muy inferior a la esperada.

Existe, además, desconfianza desde la AFA. Grondona estima en 6.700.000 los abonados a los cables. En TyC dicen que oficialmente son 5.600.000, de los cuales el 94% tienen ese canal, por lo que el total bajaría a 5.300.000. La AFA y los clubes cobran porcentaje por cada abonado. Entre las estimaciones de Grondona y las de TyC hay una diferencia de 1.400.000 abonados. "En el contrato firmado entre las partes dice claramente que la AFA puede realizar una auditoría si lo considera", dicen en TyC sobre el vínculo que empezó a regir el 1° de agosto de 1991 y que luego de algunas extensiones tiene como fecha de vencimiento el año 2014, si es que no hay nuevas prórrogas.

Desde TSC, la respuesta oficial fue: "El valor de los derechos de TV del fútbol argentino se rige por el mismo sistema que el de las principales ligas de Europa: depende principalmente de cuánto pagan por ella los abonados de cable que quieren ver fútbol. Si bien TSC está constantemente buscando las formas de incrementar los ingresos, entendemos que en la Argentina el sistema está al límite. Para aumentar el monto debería crecer significativamente la penetración del PPV o aumentar el precio del abono de cable, ambas situaciones difíciles por la coyuntura. Más allá de esto, es un error creer que el sistema está subvaluado. Se paga lo que permite el mercado".

Los dirigentes de los clubes muestran su enojo al comparar el dinero que se mueve en otros países por la TV. En una reunión de comité ejecutivo, el fallecido Pedro Pompilio dio una cifra que sorprendió a sus pares: "En Europa hay tres millones de personas que pagan tres euros por partido. Son 9 millones de euros que recaudan sólo por un partido". En Brasil, TV Globo paga unos US$ 120 millones por temporada, aproximadamente 50 millones más que acá. En México, Chivas, de Guadalajara, rechazó en enero una oferta de US$ 150 millones por cinco años que le ofrecía Televisa para transmitir sus partidos. Ni que hablar de lo que pasa en Italia, donde ayer la cadena Sky acordó pagar 570 millones de euros para la próxima temporada y 578 millones la siguiente.

La historia de nunca acabar: los dirigentes se quejan, los empresarios dicen que el negocio no da para más. Un eterno laberinto.

* Para Cablevisión, el producto fútbol es caro

Consultada por LA NACION, a través de un vocero que prefirió no ser identificado, la empresa Cablevisión dio su visión: "Se estima que cada partido por TV cuesta $ 1,29. Sólo el 15% de los usuarios que tienen cable pagan el pay per view. La realidad es que el producto fútbol es caro, tiene pocas figuras y, encima, los arbitrajes no son creíbles. En el interior, por el mismo precio, la gente elige un canal de películas".

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