Notta: "Debemos aumentar la participación ciudadana"

Notta:

Luego de un trabajoso acuerdo interno, Ariel Notta es el flamante presidente del Concejo Deliberante por los próximos dos años. En diálogo con este medio analizó su rol. Marcó falencias de funcionamiento y planteó desafíos.

Las negociaciones internas fueron laboriosas. Recién el martes a la mañana terminó de confirmarse el esquema de autoridades que tendrá el Concejo Deliberante en los próximos dos años. A la noche se ratificó con el voto unánime de los veinte ediles. Las intenciones del intendente Leonardo Boto se impusieron y Ariel Notta es el nuevo presidente del cuerpo deliberante. Gabriel Jurina, quien también aspiraba a ocupar esa función, fue designado vicepresidente primero.

En cuanto a la distribución política serán dos interbloques, con roles de oficialistas y opositores respectivamente. Hacia dentro de esos espacios, sin embargo, hay diversidad. El primero incluye a tres bloques. El segundo a cuatro. 

En diálogo con este medio, Notta analizó la situación del Concejo y los desafíos que se abren en esta nueva etapa.

“Una gran responsabilidad desde lo institucional porque las autoridades del Concejo son convalidadas por la totalidad de los concejales, independientemente de pertenencias partidarias. Eso es una gran responsabilidad. Más allá de que desde lo formal hay una carga importante, desde el punto de vista político significa tener que representar a la totalidad del Concejo. Eso significa una responsabilidad”, indicó.

- ¿Su postulación a la Presidencia obedeció a un pedido del intendente?

- Sí. Pero además respeta una tradición que pocas veces se ha roto y que tiene que ver con que quien representa la lista ganadora es el que propone las autoridades del Concejo. En este caso fue así.

- ¿Cómo evalúa el funcionamiento del Concejo hasta acá?

- Creo que el Concejo, no solo el de Luján, es un tipo de institucionalidad que fue pensada en otro tipo de municipios. Los Departamentos Ejecutivos fueron adquiriendo modificaciones, por diferentes razones, que no se han representado tanto en los ámbitos legislativos. Desde ese punto de vista creo que es una institucionalidad que se ha mantenido bastante estática. Muchas de las medidas que se han tomado desde la Provincia fueron en detrimento del normal funcionamiento de los Concejos Deliberantes. Un ejemplo claro es el limitante de tipo presupuestario que estableció por decreto el gobierno de María Eugenia Vidal. Establece un presupuesto del 2 por ciento del presupuesto municipal total. Eso es en realidad una virtual desfinanciación de los Concejos. Claramente habla de una especie de esquizofrenia institucional que abarca a toda la Provincia. Desde los Concejos debemos trabajar hacia la Legislatura para revertir esta situación que no permite el funcionamiento mínimo. El Concejo Deliberante es el ámbito donde se expresa una parte importante de la comunidad política. Y esta decisión administrativa de dejarlo sin financiamiento es un golpe a la institucionalidad de los municipios por parte de la provincia de Buenos Aires.

- ¿Cómo se puede revertir esa ‘institucionalidad estática’ de la que habló recién?

- Entiendo que hay tres ejes importantes. Uno es la mejora de la calidad institucional. Otro es la transparencia. Por último, la participación comunitaria. Son tres ejes fundamentales para sacar al Concejo Deliberante del inmovilismo. Haciendo una evaluación, creo que en los últimos dos años ha sido un espacio de apertura, con algunas actividades que antes no se observaban, como el Concejo Abierto y también haber podido lograr mínimamente los roles de oficialistas y oposición. Creo que fueron logros de la política que permitieron situar en temas relevantes una definición a favor o en contra de estas situaciones. Se dieron avances importantes que debemos considerar y potenciar. El acceso a la información pública es un déficit del Municipio en su conjunto, agravado por algunas situaciones en particular. Eso afecta a los medios de comunicación pero también a los vecinos que quieren acceder a la información pública del Municipio.

Creo que el mecanismo para que el Concejo Deliberante rejuvenezca es sacarlo de la Casa Municipal. La intención es aumentar la participación ciudadana y que tenga una fuerte presencia en todos los ámbitos de concertación que se generen. Entiendo que ese es el mayor desafío de esta etapa.

- Respecto al funcionamiento de las sesiones, en los últimos tiempos se dieron situaciones desordenadas, con hechos que rozaron el bochorno. ¿Qué dinámica le gustaría que tenga el Concejo?

- Todo lo que tenga que ver con participación hay que potenciarlo, aumentarlo e institucionalizarlo. De esa manera se va a mejorar la calidad de esa participación, para que no tenga características de show una sesión del Concejo. Hay que mejorar los canales de participación para que el Concejo funcione mejor y que esa participación no termine yendo en detrimento del funcionamiento y de conducir la institucionalidad hacia lugares que terminan siendo una encerrona. Mayor intervención no quiere decir mayor participación. Debemos rever algunas situaciones del reglamento interno.

- Un tema que dividió aguas en el Concejo fue el de la central termoeléctrica. ¿Hay intenciones de volver a tratarlo?

- Hoy el Concejo se abocará en los primeros meses a dos cosas. La primera serán las herramientas económicas y financieras en un Municipio que tiene la cuenta del Banco Provincia en menos 55 millones. Es una situación grave. Por otro lado, la arquitectura institucional que requiere el plan de gobierno. Son las dos cuestiones que de manera urgente vamos a empezar a tratar en función de lo que vayan aportando todos los bloques.

- Si bien atendiendo la situación general grave de la Municipalidad parece imposible en el corto plazo, ¿se tiene pensado reubicar al Concejo Deliberante?

- Esta situación edilicia es insostenible y hay que buscar los mecanismos para que el Concejo funcione de otra manera, en otro lugar. La verdad es que la situación preocupante del Municipio nos impone esta realidad. El lugar hasta tiene problemas de accesibilidad. Y las condiciones para atender y para que participen los vecinos son insostenibles. Entre los objetivos de la mejora de la calidad institucional, el Concejo debe plantearse las condiciones edilicias y de equipamiento.

- La semana pasada habló de que se trabajaba para generar un solo bloque del Frente de Todos. Finalmente se terminó en un interbloque. ¿Por qué no se logró el objetivo de máxima?

- De mínima nos proponíamos sostener lo logrado en los últimos dos años. Lo primero era sostener ese trabajo que hicieron las compañeras y los compañeros de la conformación anterior. La unidad es una tarea diaria. Sigue siendo una obligación trabajar en ese sentido. Los cuatro años de gobierno neoliberal en Argentina dejaron sus secuelas claras y evidentes. Lo que no ordena la política, lo ordena los pueblos. Nosotros seguimos con la obligación de seguir dando señales en relación a la coherencia de lo que nuestro pueblo vota. Nos proponemos seguir trabajando la unidad. Hemos mejorado las condiciones del interbloque. Eso se expresa claramente en relación a las autoridades del Concejo, que son las autoridades que el intendente quiso y entendía que necesitaba para darle gobernabilidad al inicio de su administración. Y se dio un paso adelante porque pudimos reducir el número de bloques. La aspiración sigue siendo el bloque unificado.

- ¿Qué falta para eso?

- Resolver cuestiones. Empezar a reconstruir espacios políticos de conjunto. Hasta hoy compartimos espacios institucionales, hemos compartido la lista de cara a la elección general. Tenemos que aprovechar estos primeros meses antes del inicio de las sesiones ordinarias para trabajar la construcción de ese ámbito político que nosotros entendemos se refleja en el Frente de Todos y que es en lo que viene trabajando Alberto Fernández desde hace dos años cuando conformamos el Grupo Callao.

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