Plá:

Plá:
Además el ex subjefe de la Policía de la Provincia dijo que no participó en ninguno de los operativos de secuestro de los desaparecidos que investiga la causa. Buscó demostrar las contradicciones y mentiras de las personas que lo acusan.
“Yo era el ogro, el malo de la película, porque acá no estaban acostumbrados a tener un mando. Acá era un viva la pepa y eso que no hablo de los tres campamentos subversivos que encontramos sino de lo que pasaba en la calle”, declaró ayer el capitán Carlos Plá, uno de los principales imputados de la causa por el asesinato de Graciela Fiochetti, desapariciones de Santana Alcaraz y Pedro Ledesma y las torturas aplicadas a Víctor Fernández, durante la última dictadura militar. En la ampliación de su indagatoria, que duró más de 3 horas y que continuará hoy, el ex subjefe de la Policía de la Provincia dijo que las Fuerzas Armadas no tuvieron un plan sistemático ni un plan para la guerra de Malvinas. “El Ejercito hizo todo mal”, expresó.

Además insistió en que los testimonios de los querellantes Víctor Fernández y Segundo Ledesma, padre del desaparecido Pedro, están llenos de contradicciones y mentiras. Ante los gritos de Ledesma de “mentiroso, cobarde”, Plá dijo “pobre, lo entiendo perfectamente porque si a un hijo mío le hubiera pasado lo mismo yo estaría igual”.

Se refirió al “Gringo” Fernández como un mistificador que aprovechó las circunstancias. Dijo que en primera instancia mintió porque el no estuvo en La Toma, “todo el mundo dijo que no fui o que no me vio, inclusive el coronel Dana que presidió el operativo. Ninguno me nombró”. Además manifestó que cuando declararon por primera vez, Fernández y la familia Fiochetti nunca mencionaron los tiros en las puertas o viviendas. Luego, el las siguientes declaraciones de Fernández –dijo– no hay concordancia con la cantidad de días que estuvo preso (de 2 a 28) y los lugares donde permaneció.

“Diez años después todos me culparon, pero la pericia nadie la hizo, sin embargo estoy preso desde hace un año y medio en una celda de tres por dos de máxima seguridad. Y no es una celda VIP como se corrió la versión”, declaró el Capitán y añadió que en el tiempo que lleva detenido, aún espera la vista del ex Jefe de Policía, Coronel y ex Ministro de Seguridad, Guillermo López, “no tuvo la dignidad de saludar a su camarada, no me vino a ver nunca”.

Antes de comenzar la declaración, su defensor Hernán Vidal manifestó que el imputado iba a solicitar careos con las personas que acusa de farsantes, pero inmediatamente el representante de la querella, Enrique Ponce negó esa posibilidad en protección a sus representados.

Con respecto a Graciela Fiochetti sostuvo que no participó del operativo de La Toma del 21 de septiembre de 1976 y que no dio la orden ni tuvo nada que ver.

“Me entere cuando trajeron los detenidos al otro día. Juan Carlos Moreno me ordenó que atienda a los familiares de Fiochetti. Los recibí y les mostré la orden de libertad de la joven y les dije que yo mismo la había visto salir de la Jefatura. Inclusive, dos días después notifique a la madre o hermana para que vayan a reconocer un cadáver NN. De La Toma no puedo decir más nada”, dijo el Capitán.

En la primera parte de su declaración se basó en dar su versión del funcionamiento interno de las fuerzas de seguridad de San Luis, lo mismo que han realizado con anterioridad otros jerarcas del Ejército o la Policía, citados como testigos en el juicio, todos resguardándose en la obediencia debida. “Era una pirámide de transmisión de ordenes. El Comando de Artillería recibía instrucciones del 3º Cuerpo del Ejército que a su vez las transmitía al GADA, que transfería la información a la Policía. Nosotros lo único que hacíamos era cumplir ordenes y transmitirlas”.

Dijo que al mes de su ingresó a la Policía de la Provincia (unos días después del Golpe de Estado del 24 de marzo), junto al teniente Franco y en uso de la Ley de Disponibilidad eliminaron 200 puestos, “había mucha gente que mantenía dos trabajos, comisarios que no sabían ni escribir y muchos ñoquis”. Depuración a la que adjudica la mala fama que rápidamente generó en la ciudad. “No me hice conocido porque tenía el apellido corto y fácil de recordar, tampoco era Superman como han declarado, porque estaba en todas partes al mismo tiempo, sino porque me dedique a la Policía con alma y vida, educando, enseñando, exigiendo y haciendo policías orgullosos de la profesión”.

Por otra parte, sostuvo que mientras permaneció el la subjefatura no se permitieron malos tratos, ni ningún tipo de dolos u ofendas contra el ser humano.

Finalmente, y ante la negativa inicial de no responder preguntas de la querella, Plá le respondió, primero con reticencias que no eran más de “no se señor”, pero de a poco comenzó a explayarse. Le contestó a Ponce que Fiochetti, Trepin y Angles, las personas detenidas en La Toma, estuvieron alojadas directamente en el Departamento de Informaciones, no más de dos días, en tanto que de Fernández dijo: “hay que ver porque según lo que dice pasó de dos, tres a veintiocho días”. Pero ante el nerviosismo de su defensor, por la extensión de las respuestas que daba, Plá pidió ir al baño donde lo esperaba Vidal. Regresó y no quiso responder más. Hoy continuará ampliando su indagatoria.

Comentá la nota