El Top Ten de N&P

1) Fernando Giangreco (Partida sin gloria)

2) Franco Barilari (A mar revuelto)

3) Julia García (Poniendo la firma)

4) Federico Maidana (Tapando agujeros)

5) Lobo y Ferrufino (Sin mancha alguna)

6) Facundo Gómez Urso (Las pruebas no aparecen)

7) Conti, Simaz & Angulo (Sólo la verdad)

8) Capparelli & Villarino (El poder es impunidad)

9) Guillermo Rossi (El reemplazante)

10) Héctor Hernández (“El que habla”)

1) Se fue, casi por la puerta de atrás dando magras explicaciones. Había llegado con el entusiasmo de los cruzados, y su voluntad se mezcló con las promesas de Perogrullo: “vas a tener toneladas de granza, vamos a dejar la Sierra como el circuito callejero de Mónaco; dale para adelante con el barrio privado que te banco a morir”. De hecho, eso de morir era cierto: lo mató, le pulverizaron el ánimo. Y lo dejaron sin margen para seguir.

2) Es un hecho que hay problemas nacionales e internacionales con la pesca. Pero la movida de Franco para vaciar la empresa es algo escandaloso. El hombre que piensa en él, sólo en él y nada más que en él ha colocado a los trabajadores, al Puerto y a la sociedad en llamas por una sola palabrita: avaricia.

3) Ante las ofertas de “andá a hablar con Florencio”, responde que viendo cómo les va a los que concurren a esas charlitas, mejor se queda donde está, solita y mudita. Ha conseguido que toda la cámara baja provincial impulse un pedido de informes por la tropelía cometida por FAI al tapar los frescos de Magnani. Hay mucha gente esperando una explicación.

4) Es un maestro del chamuyo, hay que reconocerle. Ahora asegura que todo lo que ocurrió en el Polideportivo fue una “bendición” para la ciudad. Que si no fuera por la Davis, ese estadio no tendría las extraordinarias condiciones que ahora tiene. Seguro que se refiere a las montañas de aserrín y cola de carpintero que se amontonan en el lugar para tapar los agujeros que dejaron el piso flotante convertido en un queso gruyere. Hombre optimista, corazón de burócrata.

5) Fueron declarados libres de toda culpa y cargo de la espantosa denuncia que por torturas les incoara el Poder Judicial de la ciudad. Un hurra a favor del sentido común en materia de justicia. La suerte a veces juega su partida también.

6) El “profe” se quedó sin pruebas en la causa en contra de los penitenciarios, o bien nunca las tuvo. Retiró evidencia, no acusó y se hace el distraído. Un párrafo para él en la sentencia del juez Conti, que cuestiona y defenestra el informe realizado por el entonces secretario de la Unidad Fiscal de Instrucción Nº 3, aunque no lo nombra. Claro que esto es una aldea, y ya sabemos que el secretario de marras no era otro que el “profe”. Qué lindo ser referido de ese modo. Muy tranquilizador para alumnos y resto de la comunidad en sus manos.

7) Cuasi ignotos para el público en general, flamantes jueces del fuero provincial le pusieron el mocho a una pieza brava, ya que los creadores de pieza jurídica tan paupérrima integran el “jet set” del progresismo vernáculo en el palacio. La determinación que dio fin a esta patraña jurídica es un acto de valor que se debe reconocer.

8) Caro y Facu la tenían tan clara que se la llevaban de upa que lo sabía hasta el nenito que les llevará (¿o llevó?) la alianza en el casorio. ¿Quién, si no, reserva fecha en el Registro y contrata viaje de mieleros si piensa que tal vez no zafe del trajecito a rayas? Lo feo del asunto es que no resulta increíble, para nada. Es perfectamente posible en este departamento judicial.

9) Como dicen los chicos, fue como directora del HIGA. Siguiendo un viejo criterio que se atribuye a cierta ancestral y ecuménica institución de que todo lo que no sirve sube, la enviaron a un puesto en el Ministerio de Salud de la provincia. Su reemplazante llega con buenos augurios como médico y persona, hacemos votos para que la burocracia no se lo devore.

10) Este abogado profesor de FASTA dijo: “si se hubiera aplicado la ley militar en el proceso y hubieran fusilado a los subversivos, otra sería la historia”. Sin dudas. Y otros los últimos presidentes, y otros los colores de los pañuelos en algunas cabezas. Y también estaríamos hablando de otras cosas desde hace 25 años. Pero fue lo que fue y hablamos de lo que hablamos.

Comentá la nota