0-3, 0-3, 4, 5, 6...

PROMOCION / GIMNASIA LP 0 - ATL. RAFAELA 3: Pronto Rafaela: la Crema le pegó un mazazo a Gimnasia, lo apabulló, lo goleó y lo dejó muy mal herido para la revancha. Visconti metió un triplete y fue el héroe.
"Explota, explota, mi corazón". Canta Rafela. ¿Carrá? No, Atlético. "0-3, 0-3, 4, 5, 6...". Goza Rafaela. ¡Qué triunfo! "Fiesta, qué fantástica, fantástica, esta fiesta". ¡Como para no festejar! Y bailar, bailar, al ritmo de Los Visconti. ¿El dúo de folclore? No, los goles de Visconti. Aldo Luis, nada que ver con David Nazareno, ese enganche de Central que gramáticamente era Bisconti. Que con tres pepas puso a la Crema muy cerca de volver a Primera.

Para entender por qué Rafaela, tercero en la B Nacional, venció 3-0 a Gimnasia, hay que buscar en la planificación del partido. La premisa que se había puesto el local, que en su casa no pierde desde octubre, a 19 días de su último encuentro (2-0 a Independiente Rivadavia), era rendir al 110%. Y lo cierto es que su actuación fue, por lejos, la mejor de la temporada. Como nunca, el equipo estuvo enchufado los 90 y tantos minutos. Y entendió que debía disputar cada pelota como si fuera la última. O saber que en un campo ocho metros más corto que el estadio del Bosque, cada rechazo largo se transforma en un ataque. Como el de los 16 minutos: de una pelota que pierde Gimnasia en campo rival, Cravero sacó un pase largo y Visconti, habilitado por Rubén Maldonado, se acomodó, y definió abajo y cruzado.

Un 1-0 que abrió el partido y le dio la tranquilidad para convencerse de que podía ganarlo. Y por más de un gol de diferencia. Sin apurarse, se fue afianzando en el campo, sobre todo en defensa. Serrano corría muy bien toda la cancha y Gimnasia -con gestos evidentes de nerviosismo entre sus jugadores con un desarrollo que no estaba para nada definido- no encontraba los canales por el lado de Messera ni tampoco de Romero. Los tres de atrás mantenían a tiro, por arriba y por abajo, a Alonso y Cuevas. Y el cero propio también se hacía fuerte. Sobre todo, en ese buen achique de Capogrosso a Chirola (anticipando a Menghi) a los 42'.

Sin embargo, la sorpresa de la tarde, más allá del holgado triunfo de la Crema, la aportó su número 9. ¿Por qué? Porque en sus anteriores 18 partidos en el club, el chaqueño apenas había convertido tres goles. Así y todo, nunca fue resistido por los hinchas. Porque siempre dejaba el alma. Peleaba todas. Pasaba que Atlético lo había traído en diciembre, desde Aldosivi, para hacer goles, y él no la metía. Por eso, con el pibe Zampedri comiéndole los botines, fue una gran apuesta del técnico Marcelo Fuentes en ponerlo en esta final. Y pensar que antes de esta Promo, 9 de Julio de Rafaela, clásico rival de Atlético, se quiso llevar a este punta, de 30 años, a jugar... ¡al Argentino A! No se fue porque a la Crema le quedaba este importantísimo duelo. Y ahora está a tres pasitos de subir a la A.

Y gatilló otra vez: recibiendo en soledad, en otra asistencia de Cravero y anotó de atropellada (para destacar el error de Laverni, al no cobrar una falta a Ormeño. El árbitro sancionó tiro de esquina y de esa jugada vino el gol). Y el cierre de lujo: en el aire, casi de espaldas, empalmando un centro de Serrano. Y exigió a Sessa con un tiro libre. Y con un remate desde afuera. Y con un cabezazo. No lo pudieron agarrar nunca. Fue su día. También el de Rafaela. "0-3, 0-3, 4, 5, 6...".

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