Represión en Congreso: heridos, destrozos y más de 20 detenidos

Represión en Congreso: heridos, destrozos y más de 20 detenidos
Sociedad | 15/12/2017

Antes, durante y después de la sesión especial convocada por el oficialismo para tratar la reforma previsional, que finalmente fue suspendida, fuerzas de seguridad castigaron a diputados opositores y manifestantes que protestaron contra la iniciativa en la sede del Parlamento.

Varios heridos, destrozos y 26 detenidos fue el saldo de la represión por parte de las fuerzas de seguridad contra manifestantes de organizaciones sociales, políticas y gremiales que se volcaron a la Plaza de los Dos Congresos cuando la Cámara de Diputados se aprestaba a debatir la reforma previsional y que se extendió horas después de que la sesión fuera levantada.

Durante la represión, según informaron desde el Ministerio del Interior, resultaron heridos al menos dos legisladores, reporteros gráficos y doce efectivos de las fuerzas de seguridad.

En tanto, la cartera que encabeza Patricia Bullrich también reportó que hubo contenedores, vidrieras y más de una decena de autos destrozados, hechos por los cuales fueron detenidas 26 personas.

Por su parte, la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, Correpi, difundió una lista de 30 detenidos con nombre y apellido.

Desde horas de la mañana, militantes de organizaciones de izquierda comenzaron a llegar a la plaza para participar de la protesta contra el proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo, que cuenta con la aprobación del Senado.

Más tarde, se acercaron manifestantes de entidades sindicales, que empezaron a concentrarse ante un vallado para impedir que los marchantes se acercaran al Congreso.

Cerca de las 14 se iniciaron los primeros incidentes cuando los diputados Agustín Rossi y Nicolás del Caño ofrecían una improvisada rueda de prensa en los alrededores del Congreso para denunciar que la zona estaba “militarizada”.

Efectivos de Gendarmería, Prefectura y la Policía Federal, que formaban parte de un fuerte dispositivo de seguridad, comenzaron a recibir algunas pedradas cuando estaban ubicados detrás del vallado y avanzaron hacia la plaza en dirección a los manifestantes.

En tanto, legisladores de la oposición que integraban los bloques del Frente para la Victoria, el justicialismo y la Izquierda intentaron contener el avance de los miembros de las fuerzas de seguridad. Los diputados Victoria Donda, Gabriela Cerruti, Horacio Pietragalla y Leopoldo Moreau trataron de interponerse entre los uniformados. 

En uno de esos choques, el diputado del FpV por Tierra del Fuego, Matías Rodríguez, recibió un golpe en la cabeza y sufrió un desmayo, en tanto que la legisladora kirchnerista Mayra Mendoza recibió gas pimienta en su rostro por parte de un efectivo. 

También el ex vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto resultó golpeado en el rostro y tuvo un corte. 

En el momento en el que se disponía el inicio de la sesión que se aprestaba a debatir el proyecto de reforma, algunos manifestantes empezaron a incendiar contenedores de basura y lanzaban objetos contra los efectivos. 

Balas de goma, gases lacrimógenos, efectivos motorizados que circulaban por las calles cercanas a la plaza mientras recibían piedrazos era parte del paisaje en las primeras horas de la tarde.

Estos hechos violentos se produjeron cuando en el Congreso se decidió levantar la sesión, en medio de una controversia entre los distintos bloques con respecto al quórum que había para tratar la iniciativa. 

Cerca de las 16, fueron desalojados los últimos manifestantes que intentaban derribar los vallados para acercarse a la sede del Parlamento, en una acción conjunta que incluyó el avance de una brigada de motociclistas. 

Por último, alrededor de las 19.30, personal de la Policía Federal comenzó a abrir el vallado de algunas calles aledañas al Congreso de la Nación -no así el de la plaza de los Dos Congresos-, aunque tanto esa fuerza de seguridad como la Gendarmería seguía custodiando el frente del Parlamento. Atravesando la zona vallada, el ritmo de la ciudad comenzaba a normalizarse lentamente.