El Norte recibió otro cachetazo con el gas

Ahora familias NBI del NOA pagarán por el servicio tres veces más que los grupos acomodados del Sur.
En momentos en que entidades civiles y empresarias del NOA unifican acciones contra el cargo que encareció el gas en porcentajes que rozan hasta el 350% en los hogares, comercios y fábricas de la región, el Gobierno nacional desactivó la desorbitada suba sólo en Mendoza, San Luis, San Juan, La Pampa, Neuquén, Chubut, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego e influyentes partidos de la provincia de Buenos Aires.

De esta forma se evitó que unos 330 mil usuarios afectados en Cuyo, la Patagonia y la región pampeana recurrieran a medidas cautelares como las que dictaron jueces federales de Salta, Tucumán y Jujuy en los últimos días para frenar un impuestazo que amenaza con devorar jubilaciones mínimas y salarios básicos completos con las facturas de los próximos bimestres.

Lo que dijo De Vido

El pasado lunes, ante medios nacionales, el ministro Julio De Vido señaló que la medida se tomó luego de analizar "nueva información climática" que justificaría levantar en aquellas provincias donde "más se siente el frío" los pisos de consumo por encima de los cuales se aplica el cargo destinado a pagar las importaciones de gas desde Bolivia y Venezuela.

Con este criterio, se establecieron para las diez jurisdicciones beneficiadas nuevos rangos que van desde 1.400 a 3.400 metros cúbico. Los anteriores pisos que separaban a los usuarios castigados (R3) de los no afectados (R2) iban desde 1.100 hasta 2.700 metros cúbicos de consumo anual en diferentes distritos de las regiones pampeana, cuyana y patagónica.

De Vido no sólo justificó estas modificaciones en factores meteorológicos, sino que sostuvo, además, que "el objetivo es la distribución del ingreso y cuidado de los recursos de las familias de poder adquisitivo más bajo".

Blanco sobre negro

Los alcances de la medida y las declaraciones del ministro que orienta las políticas de Planificación Federal no pueden pasarse por alto en el NOA, la única entre las regiones que poseen cuencas gasíferas que no tiene una provincia incluida en la nómina de beneficiadas.

Para usuarios residenciales de Salta, la segunda productora nacional de gas, el Gobierno nacional fijó 800 metros cúbicos anuales como barrera de consumo, por encima de la cual se aplican aumentos del 100 al 350% en hogares. El ministro se refiere a ellos como "usuarios de alto consumo", cuando se trata, en incontables casos, de dos y hasta tres grupos familiares emparentados que vienen hacinados en una sola vivienda y con un único medidor de gas. Para el ministro son "altos consumidores", para Gasnor son clientes residenciales R3 y para el INDEC son familias con necesidades básicas insatisfechas (NBI).

Todavía más injusto es el trato a usuarios de Tucumán, donde a diferencia de Salta y Jujuy, el piso para el castigo se estableció en nada más que 700 metros cúbicos anuales ¿Con qué criterios? Seguramente los mismos con los que clientes de Buenos Aires, que antes quedaban al margen del oneroso castigo con 1.000 metros cúbicos anuales, hoy -y con efecto retroactivo al 1 de abril- quedan excluidos de la descomunal suba con 1.400 metros cúbicos.

El doble que los tucumanos. Por eso, cuando De Vido habla de topes que no alcanzarían a "familias de seis miembros, con cocina, calefón o termotanque y tres calefactores encendidos a tiempo completo" sostiene un parámetro que es verdad sólo para las provincias donde la gente puede consumir hasta 3.400 metros cúbicos anuales sin ser esquilmada (caso Patagonia), pero que es una palpable mentira en las provincias del NOA.

En esta región no fueron pocas las familias que se toparon con incrementos superiores al 300 por ciento en sus últimas boletas de gas y además, por si fuera poco, se vieron obligadas a pagar notas de créditos por la aplicación del cargo adicional con vigencia retroactiva al 1 de noviembre de 2008.

Muchas empresas del sector PyME quedaron, por la misma razón, en situación límite. Caso particularmente grave es el de las panaderías, que sufrieron sustanciales incrementos en su principal insumo energético y que tienen el precio del pan congelado.

Comentá la nota