Norberto Travers: mucho más que 3 décadas de trabajador municipal

Llegó a la Municipalidad hace 33 años y conoce la calle como pocos. Durante décadas ha sido chofer del área de Obras Públicas y no imagina otro ámbito laboral. Se define un "tipo con suerte" que pudo hacerse de muchos amigos dentro de la administración pública. Hoy, en el Día del Trabajador Municipal, Norberto Travers se baja del camión y cuenta cómo ha sido su experiencia en la Comuna.
Flora, aquella caricatura de empleada pública creada por Antonio Gasalla, dista mucho del perfil que todos los días y a lo largo de 33 años ha caracterizado a Norberto Travers, uno de los choferes con más historia dentro de la administración municipal. Lleva más de la mitad de su vida subido a un camión comunal recorriendo obras, transportando materiales y cosechando afectos. No imagina otro empleo y, a los 56 años, se define como un "tipo con suerte".

Con tono pausado y amigable, se ríe ante la sola mención de los gritos desmedidos a usuarios impacientes con un "se van para atráaaas" ideados por el famoso actor cómico. Su tarea está muy lejos del mostrador, en contacto con la gente y con presencia permanente en la calle, su lugar de trabajo por excelencia.

Hace tres décadas, cuando la ciudad era manejada por Carlos Víctor Portarrieu, Norberto Travers decidió tocar el timbre estatal en busca de un empleo. "No tenía trabajo y fui a pedir uno a la Municipalidad al Jefe de Personal que era Cornejo, me anoté y entré", explica, reviviendo aquel momento.

"Eran años en que conseguir un trabajo no era un problema. Estuve en la cuadrilla y desde entonces siempre me desempeñé en Obras Públicas", señala Travers. De esos años sólo quedan él y otro compañero.

No conoce otro ámbito laboral que no sea el Corralón, Vialidad y Obras Públicas, "casi toda la vida estuve ahí y tuve suerte. Yo siempre digo que fui tocado por una varita".

Al mes de estar en la cuadrilla lo convocaron como chofer donde permaneció gran parte de su tiempo laboral. Es más, aún recuerda el movimiento y las expectativas que generó el plan de autoconstrucción piloteado por Omar Iturregui. "Con El Hornero necesitaban camiones y llevaban muchos materiales y en eso estuve ayudando también", cuenta Travers.

Con casi los mismos empleados que cuando ingresó a la Comuna, siente que "ahora estamos bien, hemos mejorado mucho y sigo siempre trabajando en la calle", plantea Travers.

Inclusive tiene en su haber viajes a Buenos Aires y La Plata por cuestiones laborales y hasta ha tenido que realizar tareas más allá del lunes a viernes, los fines de semana. Es más, "con los planes de Omar Iturregui íbamos a Espigas, Recalde y la zona".

No diferencia una gestión de otra. "Han sido todas iguales porque nunca tuvimos sobresaltos", observa, valorando la estabilidad laboral pero rescatando el último aumento. "Antes sacarle un pesito a don Helios Eseverri era bravo", sonríe, recordando al caudillo que gobernó la ciudad durante 20 años pero también el paso de Juan Manuel García Blanco y el de José Eseverri.

Con una hija y 5 nietos se prepara para disfrutar de su jubilación aunque confiesa que "no me imagino retirado porque es toda una vida para mí".

Y si bien dosifica su tiempo libre y se ocupa de pintar autos y a vincularse con diferentes talleres de pintura, "ahora estoy más tranquilo". En 2008 estuvo como inspector de caminos rurales y este año retomó su trabajo de chofer monitoreando diferentes puntos de la ciudad.

"Se ha expandido Olavarría, sí, yo que ando todo el día en la calle y desde hace años veo que la ciudad ha crecido mucho", señala.

Norberto Travers es consciente de que su experiencia en la Municipalidad deja recuerdos, anécdotas y vínculos imborrables. "He cosechado muchos amigos, sí, y eso que ahora estamos quedando menos pero somos como hermanos. Vivimos más acá que con nuestras familias", dice.

Mientras le pone pausa a la jornada, admite ser "un agradecido de la vida, por haber tenido este trabajo". Es viernes, son casi las 2 de la tarde y el día de trabajo continúa. Está a punto de dejar armado un palco en la Escuela Nº 32 y se dispone a volver al Corralón para montar otra plataforma en el Club Atlético Racing. Al día siguiente, en pleno sábado soleado, tenía agendado el armado de escenarios en el Parque Helios Eseverri, para la fiesta del Aplauso al Asador que se realiza hoy. "Nos conviene porque hacemos unas horitas extras y nos mejora el ingreso", sintetiza de muy buen humor Norberto Travers, trepándose nuevamente al camión. Y en el día del Trabajador Municipal, que se celebra hoy 8 de noviembre, se transforma en un ejemplo digno de ser destacado.

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