NORBERTO ITZCOVICH: "Tranquilos, que hay Moreno para rato"

NORBERTO ITZCOVICH: "Tranquilos, que hay Moreno para rato"
En este reportaje exclusivo, el funcionario defiende "a muerte" las estadísticas del instituto. "Acá no hay dibujo", asevera. Y desliza sospechas sobre los técnicos que el Gobierno desplazó del organismo. Admite que el desempleo "sube en algunos lugares", pero niega que se oculten pobres.
Norberto Itzcovich es la cara técnica del INDEC de Guillermo Moreno. Es director de Planificación y Coordinación Estadística pero está para lo que el secretario de Comercio guste mandar. Se define como un "kirchnerista de la primera hora", aunque admite no haber votado al santacruceño en 2003. Tras los cambios en el gabinete, recibió a Crítica de la Argentina para defender la continuidad de su jefe político y de la conducción del organismo estadístico. En su despacho, con una corbata estampada de pingüinos y una foto del matrimonio K como único adorno en la pared, el economista lanzó dardos venenosos contra todos los detractores de Moreno. Y aportó detalles inéditos de la política oficial en el ente.

–¿Habrá cambios en el INDEC?

–Por ahora, no. Estamos trabajando en un montón de cosas. El INDEC de otras administraciones era hacer la plancha.

–¿Los cambios van en el sentido de darle más transparencia al instituto, como se le reclama desde distintos ámbitos?

–Estamos cambiando algunos índices, como precios mayoristas, que tienen base en 1993. Lo que pasa es que eso no vende periodísticamente como el índice de precios minoristas (IPC). El INDEC nunca le interesó a nadie y ahora le interesa a todo el mundo.

–Es que ahora existe un consenso en que la inflación es más alta que lo que informa el INDEC, como la desocupación o la pobreza.

–Propongo un desafío. Salió el índice de inflación que mide Bevacqua (N. de la R: Graciela, funcionaria responsable del IPC hasta que fue desplazada por la actual administración). Le da alrededor de 6% en el semestre. Salgan a la calle y pregunten quién cree en ese número. Seguro que nadie. A nosotros tampoco nos creen.

–Si la inflación se modera, ¿no hará más falta seguir interviniendo el INDEC?

–Hablar de intervención es peyorativo. Ana Edwin fue designada por un decreto presidencial, como sus antecesores.

–Me refiero a la intervención de los indicadores, al dibujo.

–Acá no hay dibujo. Nosotros corregimos errores. El precio de la carne se medía en sólo dos carnicerías en La Matanza, sólo se tomaban en cuenta los comercios por donde pasa el subte D. Los colegios eran todos de la zona norte de la Capital. Los barrios de mayor poder adquisitivo convalidan precios más altos y eso quedaba reflejado como una verdad absoluta. En Villa Fiorito nadie compra tomates a 18 pesos.

–¿No admite ninguna crítica de los técnicos desplazados al IPC o la desocupación?

–Respondo por la medición de desempleo. Hay protestas porque no se publica la "base usuario" de la EPH, pero no se dice que tiene aberraciones. Está mal. Lo estamos corrigiendo porque hay chicos de cuatro años que figuran en quinto grado. Los ex técnicos eran talibanes del formulario, no había análisis de consistencias. Antes de fin de año, esperamos volver a publicarla.

–Ustedes agregaron un sellito en la encuesta de desempleo con una pregunta sobre si se buscó trabajo en la semana previa a la consulta. Eso generó sospechas de manipulación.

–Lo hicimos para poder comparar con otros años en los que se formulaba esa pregunta. Es mentira que lo hicimos para reducir la tasa.

–¿Pero no es irregular?

–No. El sellito ya estaba hecho de mucho antes. Le agregamos una pregunta, pero la tasa no cambia.

–Ahora que el Gobierno admitió que en el primer trimestre hubo 70 mil despidos, ¿ustedes empezaron a notarlo?

–Es cierto, subió el desempleo en algunos lugares. Pero no puedo anticipar los datos.

–¿Cómo explica que la canasta básica total, con la cual se mide la pobreza, cueste mil pesos?

–La carne está más barata ahora que hace un año. Supongamos que yo mienta. Que la inflación sea del 2,5% y no del 0,4 por ciento. ¿A quién le importa, si cada uno vive su realidad? ¿Cuándo importa? Cuando empezamos a ver que se benefician los inversores de bonos indexados. Ahí deja de ser una estadística descriptiva y tiene injerencia. No es chiste: el sueldo de una empleada doméstica tenía una ponderación alta y el dato era aportado por la misma gente que trabajaba acá en el INDEC.

–Antes había una defensa académica del INDEC. ¿Cómo explica que ahora nadie le crea?

–¿De qué vivían los académicos y las consultoras? ¿Cómo obtenían las muestras para hacer sus mediciones? La base se filtraba desde acá. Se mandaba información a empresas privadas de manera irregular. No había ningún acto administrativo que lo avalara. Como es difícil de probar, no se hizo la denuncia.

–Quienes estaban al mando del IPC ¿incurrieron en estas prácticas?

–Supongo que sí. Pasó en cada dirección del instituto. Se filtraba información privilegiada.

–¿Están convencidos de que los acreedores están detrás de las críticas?

–No me caben dudas. Después se sumaron los políticos de la oposición. Mientras tanto, la inflación salía primero en los diarios económicos y luego lo sabían algunos directores. Muy raro. Afectamos intereses y por eso nos pegan.

–¿No sería más lógica una quita en los pagos de la deuda que dibujar el índice para pagar menos?

–No, porque nosotros estamos haciendo las cosas bien. Al IPC lo defiendo a muerte.

–¿Y la medición de la pobreza? Hasta los consultores oficialistas dicen que el instituto esconde pobres.

–A la medición de la pobreza también la defiendo a muerte, aunque acepto que la metodología quedó obsoleta.

–¿Es cierto que presionaron a Uruguay para que no emplee a Bevacqua?

–Es mentira. Cuando ella quiso trabajar allá, todavía era empleada del INDEC y, por lo tanto, no podía emplearse en otro país. Lo tenía prohibido. Ahora que renunció, está libre.

–¿Estaría de acuerdo con que un comité de notables viniera al instituto?

–No sé si sería bueno. Sería un retroceso que retornen los técnicos desplazados. Hacían las cosas mal.

–¿Por qué no publican los detalles de los relevamientos de precios?

–Porque el IPC mide variaciones. Y los promedios no son representativos de la realidad de los productos. Por eso nadie lo hace.

–Acá en el INDEC, ¿también evalúan que Moreno salió favorecido tras los cambios en el gabinete nacional?

–Entendemos que sí. Se fortaleció el rumbo económico. Tranquilos, que hay Moreno para rato y estamos contentos con eso.

"Vamos a dejar un INDEC mejor que el de antes"

–¿Por qué hablan con un solo sindicato, UPCN, y no con ATE, que es el otro gremio representativo en el INDEC?

–Es difícil hablar si te escupen y te insultan. Siempre aparece que nosotros somos los violentos y es al revés. Encima mandan a las mujeres porque los hombres no se animan.

–Hernán Brahim tampoco es una carmelita descalza. ¿O sí?

–Trabaja bien.

–Sus antecedentes como miembro de fuerzas de seguridad no parecen el mejor currículum técnico para ser el número dos del INDEC.

–Bevacqua tampoco es estadística y trabajó acá como jefa. Es docente de matemáticas y cosmóloga.

–¿No se sienten un poco piantavotos?

–¿Fuimos nosotros o fue Massa? ¿O el PJ Capital, que no salió a apoyar?

–¿Cómo se imagina la salida de este proceso?

–Estoy tranquilo con mi conciencia. Me gustaría seguir en el INDEC, como desde 1992. Y, si me tengo que ir, por lo menos podré decir que dejo un INDEC mejor que el que existía hace algunos años.

–Si es así, ¿por qué existe tanta gente que pide que se vayan?

–Yo también me lo pregunto. Pero nos tocó esto. A Zitarrosa lo iban a ver 100 personas y a Luis Miguel, 100 mil. Y no por eso es mejor Luis Miguel.

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