“El nombre moral de este curso es Julio Cobos”

Egresados del Liceo Militar Aráoz de La Madrid ratificaron su decisión de bautizar su promoción con el nombre del vicepresidente.
Quien diga que a los jóvenes no les interesa la política no charló con Javier González, con Juan José Romero Blanco o con Adrián Villagra. Los tres tienen 17 años y egresaron este año del Liceo Militar General Gregorio Aráoz de La Madrid.

La tradición de la institución castrense manda que los alumnos que egresan nombren simbólicamente a su promoción. El nombre elegido -por unanimidad- por este curso fue el del vicepresidente Julio Cobos. Dos situaciones determinaron la decisión: su desempeño como presidente del Senado -sobre todo durante el conflicto con sectores del campo- y la férrea defensa de los liceos militares que Cobos -egresado del Liceo de Mendoza- profirió en mayo de 2006, ante rumores de cierre de estos establecimientos.

Las autoridades del liceo se negaron a que el curso fuera denominado Julio Cobos. Incluso ordenaron redactar un memorándum, por el cual buscaron aclarar las pautas que deben seguir los estudiantes a la hora de optar por un nombre. Desairados, pero coherentes con su elección, los 48 estudiantes de la vigésimo quinta camada decidieron dejar la placa en blanco. “El nombre moral de nuestro curso es Julio Cobos”, dijo Javier, mientras sus compañeros asentían orgullosos.

Con la frente alta y la mirada clara, los tres, al unísono, ratifican la elección. “Sabemos que fue algo inspirador. En la juventud faltan referentes, y que lo reconozcamos como tal fue un mensaje positivo para la sociedad”, afirmó Javier. Juan José, a su vez, está convencido de que actuaron bajo los ideales y los valors que les dejó su paso por el liceo. “Queremos destacar al coronel Luis María Medeiro (director del Liceo) y al teniente coronel Guillermo Castellano. Pese a la negativa de dejarnos poner el nombre, sabemos que están orgullosos de nosotros”, aseguró.

Los tres afirmaron que están interesados en la política, aunque aclararon que no desarrollarán en lo inmediato una actividad en este terreno. “Por ahora pienso destinar a mi carrera lo aprendido en el liceo; desde los valores hasta la disciplina para focalizarme en el estudio”, puntualizó Adrián, el es el más chico de los tres, que se inscribirá en la Universidad Tecnológica Nacional para estudiar Ingeniería en Sistemas.

En cambio, Javier -futuro abogado- se mostró ansioso por empezar a elegir a sus representantes. “Es dejar de ser habitante para empezar a ser ciudadano. Cuando me toque votar, evaluaré los programas y a los candidatos”, prometió. De todos modos, y aunque no dio el sí a nadie, adelantó por quién no sufragará. “No votaré por los que atentan contra la vida institucional del país, por quienes priorizan sus intereses personales antes que la búsqueda de consensos”, manifestó.

“Yo pienso igual. Cuando elija pondré en juego los valores que aprendí en el liceo; no sé a quién votaré, pero sé a quién no”, agregó Juan José, otro futuro letrado.

Adrián compartió la mesa con el vicepresidente, durante la cena de egresados del Liceo. “Una persona humilde, sencilla, que habló de su familia, de su paso por el Liceo de Mendoza”, sostuvo.

Respecto de la decisión de las autoridades del liceo de no asistir a la cena, Adrián la minimizó. “Creo que ellos tenían la intención de ir, pero desde el Estado Mayor no les permitieron”, opinó. La decisión gubernamental de no recibir a Cobos en el aeropuerto también molestó a los jóvenes. “Es una falta de respeto. Más allá de las diferencias, es el vicepresidente”, coincidieron.

Javier, Adrián y Juan José saben que su decisión de dejar la placa en blanco, en protesta porque no aceptaron su propuesta, no será un hecho aislado. “Marcará un antes y un después. A medida que pasen los años, otros cursos elegirán sus nombres según quiénes sientan que los representan”, profetizó Javier.

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