En nombre de la convivencia

El bloque socialista impuso su mayoría para mandar a comisión la iniciativa de financiar con fondos municipales las cámaras de seguridad. Pero luego, Zamarini bajó al recinto -en ausencia de Sciutto- para avalar otros proyectos de Boasso.
El recinto del Concejo fue ayer un hervidero. Inicialmente, durante casi

dos horas los concejales se trenzaron en una fuerte discusión política en torno al proyecto del radical Jorge Boasso tendiente a que el municipio financie la instalación de videocámaras de seguridad en los centros comerciales a cielo abierto y en la zona bancaria. El oficialismo, que durante la semana se había opuesto a utilizar el Fondo Sojero para adquirir el dispositivo, impuso su mayoría y derivó el expediente a comisión. Sobre el final de la sesión, otra propuesta de Boasso, que pretendía tratar sobre tablas dos iniciativas suyas, terminó generando un contrapunto entre las dos principales espadas del PS en el Palacio Vasallo: el jefe de la bancada socialista, Manuel Sciutto y el

presidente del cuerpo, Miguel Zamarini. El primero no avaló la movida por entender que debía debatirse antes en las comisiones y el segundo, ante la ausencia de Sciutto decidió habilitar su tratamiento y apoyarlo con el voto del PS para preservar la "convivencia política".

La temática de la inseguridad acaparó el inicio del debate. Boasso y su ahora aliada Daniela León reclamaron el tratamiento del expediente vinculado a la instalación de cámaras de seguridad en centros comerciales y en la city bancaria con financiamiento municipal. Como el proyecto tenía sólo el despacho de una comisión -la especial de Seguridad-, el oficialismo reclamó que otras comisiones involucradas -Gobierno y Presupuesto- analizarán previamente el tema.

"Así como pedimos en el Congreso que proyectos de trascendencia se discutan con el suficiente tiempo como la Ley de Servicios Audiovisuales, promovemos lo mismo en el Concejo, que iniciativas importantes se analicen ampliamente", fundamentó Sciutto para después reiterar la negativa del PS a utilizar el Fondo Sojero para financiar las cámaras, que a criterio del oficialismo deben costear los privados.

"Es increíble que no prioricen estas medidas", se quejó Boasso para quien ante la gravedad de la situación "el gobierno municipal no puede ser tan tozudo, debe tomar medidas propias, no esperar que la Nación o la provincia resuelvan todo desde arriba".

Finalmente, por 12 votos a 9 el oficialismo se negó a tratar la propuesta sobre tablas y la giró a comisión. La sesión transcurrió luego sin mayores sobresaltos con una agenda de baja intensidad.

Sobre el final, cuando varios ediles ya habían abandonado el recinto, Boasso volvió a pedir la palabra y solicitó el tratamiento sobre tablas de dos iniciativas vinculadas con el transporte y el ensanchamiento de calles. Sciutto se acercó a la banca de Boasso y le enrostró su poco apego a la actividad de las comisiones legislativas y le anticipó la negativa de la bancada que preside. En simultáneo, Sciutto pidió autorización a Zamarini para retirarse por "motivos personales". Boasso devolvió gentilezas endilgándole al socialista escaso interés por las iniciativas que benefician a los vecinos de los barrios.

Ya con Sciutto fuera del Palacio Vasallo, Zamarini bajó al recinto y dejó en la presidencia al vice, Osvaldo Miatello. Aclaró que el reglamento permite hasta que finaliza la sesión presentar pedidos sobre tablas, analizó los proyectos en cuestión y accedió a votarlos, cuando minutos antes Sciutto se había opuesto. La saga culminó con las felicitaciones públicas de León y Boasso a Zamarini.

"No busquen nada extraño, simplemente como presidente del cuerpo apliqué el reglamento y traté de preservar la convivencia", aclaró Zamarini en tono conciliador. Sciutto ya estaba afuera, masticando bronca.

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