Noches libres para un Vélez maduro

Gareca le preguntó al plantel si quería romper con la tradición que impone encerrarse en un hotel antes de un encuentro. "Es una muestra de confianza", dice el mánager Bassedas. "Somos grandes y sabemos qué podemos hacer y qué no", confirma Somoza.
Muchos no lo advirtieron, o tal vez lo pasaron por alto, pero el Vélez que dirige Ricardo Gareca cuenta con una particularidad: no concentra antes de sus partidos. El método se viene aplicando desde el torneo pasado, cuando se coronó campeón tras el polémico triunfo ante Huracán, y resulta toda una extrañeza en tiempos de cuidados obsesivos y desconfianzas absolutas.

Cada vez que lo consultan sobre el tema, el entrenador da el mismo argumento. "Yo sufría mucho las concentraciones largas cuando era jugador. Y por eso tengo este mecanismo", asegura Gareca. El mánager del club, Christian Bassedas, fue uno de los que aprobó la modalidad: "En definitiva es una gran demostración de confianza al plantel, y del plantel al cuerpo técnico. No es mejor ni peor. Pero si lo saben valorar, está bueno dormir en tu casa siempre", reconoce Bassedas, el único director general que –al menos hasta ahora– no sufrió críticas por sus funciones.

El sistema es así: cada vez que Vélez juega tarde (como sucedió el martes ante la Liga Deportivo Universitaria de Quito), Gareca les permite a sus jugadores dormir en sus casas la noche anterior al partido. "Hay muchos chicos pero se cuidan. Ellos deben aprender a ser profesionales en todo sentido", le asegura Bassedas a Crítica de la Argentina.

Gareca invirtió el mecanismo que por lo general utilizan la mayoría de sus colegas. Así como les da libertad a sus jugadores antes de los encuentros, el DT prefiere que luego de los partidos se queden en el predio que el club tiene en Ituzaingó. "Su idea es que tengan un buen descanso y que adopten una buena alimentación al día siguiente, en el desayuno", explican en su entorno.

Leandro Somoza, uno de los referentes del grupo, es otro de los que reivindica el método que implementó Gareca. "Si a nosotros nos va bien, todo el mundo dice que está bueno. Y si no, dicen que hay que concentrarse. Ricardo nos dio para elegir y nosotros le respondimos. Somos privilegiados porque estamos en nuestras casas casi siempre. Cuando uno ya tiene tantos años en Primera sabe lo que puede y no puede hacer antes de un partido", reflexionó el mediocampista. Germán Montoya, por su parte, remarcó la importancia de pasar más tiempo con la familia: "Ricardo es muy transparente y desde el inicio nos dio un respaldo que nosotros devolvimos. Él generó la confianza y el respeto, y siempre dejó en claro la importancia del vínculo familiar", le dijo el arquero a este diario.

Hace menos de un año, estos jugadores vivieron una experiencia opuesta. Mientras dirigía Hugo Tocalli, Vélez se concentraba dos noches antes de cada duelo, pero ese régimen no sirvió: el equipo estuvo siete fechas sin ganar y quedó lejos de la punta.

Ahora, con otra idea, Gareca apunta a darles independencia a sus jugadores. No concentrarse no es el único ejemplo: el técnico les dio libre Semana Santa, pero en el Día de la Madre, el domingo pasado, el entrenamiento no se suspendió por pedido de los futbolistas, que practicaron para preparar el duelo contra los ecuatorianos. Todo un símbolo de cómo responde el plantel a la idea del entrenador.

Comentá la nota