La noche triste de River y Boca

Con cinco minutos fatales, River sumó otra frustración

Cabral y Falcao pusieron arriba a los de Simeone. Estaba para liquidarlo, pero Chivas le empató.

Por: Hernán Castillo

Era ayer o nunca. Porque había perdido Boca. Y porque la hazaña --por una vez-- podía ser de River. Un detalle: cuando el plantel argentino llegaba al estadio Jalisco, por los mensajes de texto en sus celulares, les llegó el dato del primer gol de Inter en la Bombonera. Y, de repente, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes empezaron con los cantos y el aliento en el propio micro. Parecía una delegación de estudiantes en viaje de egresados. La motivación estaba por las nubes. Es que River sabía que se jugaba todo. Que estaba en juego el final decoroso de un ciclo. La Copa Sudamericana es el objetivo apuntado, más allá de la vergüenza que les provoca mirar la tabla y verse últimos en el torneo local. Y en esta situación límite, cuando el agua les llegaba al cuello, estuvo a punto de llegar a la orilla pero terminó hundiéndose otra vez en la interminable cadena de errores que lo martirzaron en este último tiempo.

River jugó un primer tiempo perfecto. Desde lo táctico hasta lo anímico. Fue, lejos, lo mejor de este último semestre. Y muchos sostienen que ni el River campeón jugó un partido así. Haciendo pressing en toda la cancha. Metiéndole un ritmo intenso al partido. Jugando con autoridad, casi siempre en campo de los mexicanos. Con Cabral más que Quiroga aportando firmeza en el fondo. Con Ahumada imponiendo presencia, anulando a Ramón Morales --el guía de Chivas-- y dando señales de que había que pelear y jugar bien arriba, lejos de Ojeda y cerca de Hernández. Con Abelairas manejando la zurda con fineza. Con Buonanotte muy activo, casi estacionado en la banda izquierda, ganándole la espalda a Esparza. Y con Abreu y Falcao ganándoles casi siempre a los defensores locales.

Parecía otro equipo éste River que pegó de entrada. El corner de Abelairas desde la derecha lo capturó Buonanotte. Mandó el centro con el revés de su zurda. Y Cabral la metió adentro del arco con un derechazo letal. En esa misma jugada, hubo penal de Reynoso a Abreu no sancionado. Siguió mandando River porque Chivas estaba confundido. Y los de Simeone, inteligentemente, le cerraron la puerta a Morales y a Pineda y le dejaron la pelota al tosco Araujo, que se cansó de pegarle a Falcao y a Buonanotte (fue amonestado) y no acertó un solo pase.Un zurdazo de Abelairas y un cabezazo de Abreu dieron en la parte externa del arco. Hasta que llegó la genialidad de Falcao. La robó en la derecha y se filtró dejando paradosa a Araujo, Solis y Esparza. Entró al área y metió el zurdazo entre Hernández y el palo.

El 2 a 0 no impidió que River siguera yendo al frente. Y no supo liquidarlo en el final del primer tiempo y en el comienzo del segundo. Un cabezazo de Falcao dio en la parte interna del poste derecho, picó en la línea y no entró. Otro cabezazo de Abreu dio en el poste izquierdo y ni el uruguayo ni Falcao pudieron empujar el tercero, ya en el complemento. Hasta que un contraataque encontró mal parada a la defensa, Arellano le ganó a Villagra y De la Mora puso el 2 a 1,. Fue el comienzo del fin. Porque en 5 minutos River se quedó con las manos vacías. Otro error de Villagra le permitió a Medina convertir el impensado 2 a 2. River pudo torcer la historia. Falcao, Bou y Archubi no pudieron derribar a un Hernández que volvió a ser un muro. Y River se vuelve con la injusticia marcadaen la piel.

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