Noche: pidieron una regulación más clara y mayores controles a menores

El pasado miércoles se llevó a cabo en el salón de sesiones del Concejo Deliberante la segunda audiencia pública para tratar la problemática de la noche.
La convocatoria fue la segunda de este tipo, y muchos de los testimonios que se recogieron entre los presentes en relación a los menores, la violencia y el alcohol son idénticos a los que ya se habían expuesto en la primera audiencia -en octubre del año pasado- lo que dejó en evidencia la inactividad de los concejales en la materia durante todo este tiempo.

Un dato significativo fue la escasa participación de los diferentes actores sociales: casi no hubo padres, asistieron muy pocos jóvenes, y el único comerciante vinculado a la noche fue Ezequiel Rivas, titular de Benito K. Tampoco estuvieron presentes las autoridades de salud ni del CPA local, ni los integrantes del servicio local de Niñez.

El debate dividió a los que consideran que la problemática del alcohol y la violencia aún no es grave en nuestro distrito (la concejal oficialista Marta Zamora llegó a decir que vivimos "en un paraíso") y los que consideran que la gravedad del tema no puede soslayarse. "No es cierto que en la noche de Cañuelas no pasan cosas. Ha habido hasta violaciones de chicas, pero a veces esas cosas no se denuncian por vergüenza", explicó la docente Silvia Berrueta, quien presentó un trabajo realizado junto a alumnos del polimodal del Colegio Estrada.

En un punto, sin embargo, hubo una coincidencia generalizada. Casi todos respaldaron la necesidad de intensificar los controles sobre la venta de alcohol y el ingreso de menores en los boliches.

El director de Seguridad municipal, Julián Ros, pidió que el Concejo sancione lo más rápido posible una normativa que se ajuste a las leyes en vigencia. "Hay circunstancias subjetivas que desde acá (por el ámbito del debate) no podemos resolver, pero desde el punto de vista municipal tiene que haber reglas claras. Hay que fijar pautas sobre si se permite el acceso de menores, y multar a los que les venden alcohol. Para la ley los menores no sólo no pueden tomar, sino que tampoco pueden estar en un entorno donde se consume alcohol", dijo el funcionario.

El responsable de los controles por parte del municipio, Pablo Boiero, justificó sin embargo que a veces los controles no sean estrictos: "Las normas están para aplicarlas, pero si lo hacemos después van a decir que tenemos la gorra puesta. Si aplicamos la ordenanza 2055, que dice qué condiciones tiene que tener un boliche bailable, acá no trabaja nadie. Uno se debe adaptar a las normas, pero siempre evaluando lo que podría pasar si se aplican en forma taxativa", aseguró el director de Inspecciones, quien también cuestionó el Código Contravencional vigente, que establece castigos para los padres de menores responsables por disturbios (ver aparte).

Moreira

Uno de los momentos de mayor tensión tuvo lugar cuando pidió la palabra Norma Quiroga, suegra de Gustavo Moreira, el comerciante que terminó en coma tras ser agredido por patovicas y policías a la salida de un boliche.

"Me da miedo la policía, y nadie habla de la policía. Lo que le pasó a mi yerno fue culpa de los violentos que trabajan en los boliches y de la policía. Nos piden que seamos buenos ciudadanos, que paguemos nuestros impuestos. Nosotros tenemos derecho a pedir seguridad, a pedir que cuando te saquen de un boliche no te peguen hasta dejarte inconsciente", dijo la mujer. Nadie se atrevió a responderle

Consultas

Según explicó el presidente del cuerpo, Fernando Kuri, el Concejo tratará de ampliar el debate llevando la discusión a las escuelas, tal como propusieron las docentes Silvia Berrueta y Telma Martínes. No obstante ello, Julián Ros insistió en que es necesaria una normativa urgente, y le pidió al Concejo que no demore la sanción de una ordenanza que regule la actividad de la nocturnidad en nuestro distrito.

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