Nobel de Economía advierte por las políticas de corto plazo de la Argentina y la falta de independencia Central

Nobel de Economía advierte por las políticas de corto plazo de la Argentina y la falta de independencia Central

El noruego Finn Kydland cuestionó con dureza la intervención del Ejecutivo sobre la máxima autoridad monetaria. "Si no hace lo que Gobierno quiere, remueven presidente", alertó

"Es verdad que luego del segundo período de recesión más intenso en la historia, de 1998 a 2002, aparentemente les fue muy bien. Pero tuvieron suerte porque los precios de los commodities subieron bastante. Pero aún es insuficiente, bajo parámetros normales, la inversión en capacidad productiva futura. Entonces, con una baja en los precios de las materias primas como hemos visto recientemente, no les va tan bien. Es interesante ver al Gobierno argentino en acción con medidas una y otra vez muy de corto plazo. Parece no haber importancia en el largo plazo, y es éste el que importa. Es el que tienen en cuenta para el comportamiento de inversión", sostuvo el economista noruego Finn Kydland, quien fue profesor visitante de la Universidad Torcuato Di Tella, lo que lo acercó a la realidad argentina.

Tras exponer en una cumbre de premios Nobel de Economía en Alemania, en la que estuvieron presentes también Joseph Stiglitz, Edmund Phelps, Eric Maskin, entre otros, Kydland criticó la falta de independencia del Banco Central argentino. "Es el peor ejemplo", definió tajante y remató: "Si no hace lo que Gobierno quiere, remueven presidente".

En un reportaje concedido al diario Ámbito Financiero, señaló que la Argentina "sufre de la enfermedad de inconsistencia en el tiempo". Según explicó, implica "la tentación de tomar más decisiones basadas más en el corto plazo que en el largo. Y la Argentina lo hizo muchas veces" lo que hace que "las cosas se tornen bastante malas para la sociedad.

Consultado sobre cuál sería la política a la que no habría que despegarse, el economista volvió sobre el Banco Central y subrayó que "la principal implicancia que más se menciona es la de los beneficios de tener un banco central independiente, aislado de las decisiones del Gobierno", como el Bundesbank, ejemplificó.

¿La Argentina no estaría entre los mejores alumnos? preguntó la periodista a lo que recibió un rotundo "no, el caso argentino es el peor ejemplo". A su criterio, en los bancos centrales más independientes los presidentes duran por largos plazos, que van más allá de quién esté en el poder político en ese momento.

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