"El niño se parece a mí, tiene mi cara", dijo Lugo sobre su hijo

"El niño se parece a mí, tiene mi cara", dijo Lugo sobre su hijo
El presidente paraguayo no descarta volver a la Iglesia tras su mandato
ASUNCION.- "El niño se parece a mí, tiene mi cara. Cuando lo alzo entre brazos me recuerda a mi papá. Con él siempre jugaba, dormía. La vida de un padre es un aprendizaje también." Relajado, sin perder la sonrisa, el presidente Fernando Lugo apareció anteanoche en un programa de la televisión paraguaya para tratar de superar el escándalo sobre una paternidad que ha mantenido en secreto durante dos años.

Lugo, de 58 años, dejó al país conmocionado el lunes cuando reconoció como suyo a un niño de casi dos años, fruto de una relación amorosa mantenida mientras todavía era obispo. La madre del niño, Viviana Carrillo, de 26 años, había interpuesto la semana pasada una demanda de filiación que obligó finalmente a Lugo a confesarse públicamente ante sus compatriotas.

En su comparecencia televisiva, en la que se sometió a preguntas del público, Lugo, que había anunciado el lunes que no volvería a referirse a su vida privada, aclaró sin embargo que ayudará económicamente al menor, Guillermo Armindo, y a la madre, con quien dio por terminada la relación. "Viviana fue una pareja, pero no voy a seguir con ella", declaró.

El presidente paraguayo adelantó que una vez que finalice su mandato, en 2013, volverá a trabajar en la Iglesia Católica: "Yo no salí de la Iglesia, yo dejé el ministerio sacerdotal [...]. La Iglesia es tan amplia y pluralista [que] puedo seguir", declaró.

La Iglesia

La Conferencia Episcopal de Paraguay emitió un comunicado sobre la paternidad del presidente en el que pidió perdón por los "pecados" de sus miembros, "tanto pastores como fieles", en clara alusión al mandatario.

Lugo ejerció como obispo en la diócesis de San Pedro desde 1994 hasta 2004. En diciembre de 2006 renunció al sacerdocio, y en julio de 2008 el papa Benedicto XVI lo devolvió al estado laical.

El mandatario reiteró su intención de no forzar una reelección presidencial, que conllevaría una modificación de la Constitución: "Quiero respirar tranquilo; quiero salir por las calles, poder entrar en un restaurante sin que te tiren tomates o huevos podridos, no estar encerrado. [?] Ese es mi sueño", señaló.

En medio del torbellino político desatado por la revelación de Lugo, Viviana Carrillo y el niño permanecen con paradero desconocido. Al presentar la demanda de filiación, ya retirada, la joven relató que "fue seducida con bellas palabras" por el entonces obispo, cuando ella tenía apenas 16 años.

Lugo, que hoy viajará a Caracas para reunirse con su par venezolano, Hugo Chávez, en vísperas de la Cumbre de las Américas, se refirió también a un próximo cambio de gobierno que afectará a cuatro ministerios y con el cual buscará un nuevo impulso a su gestión.

El lunes se cumplirá un año del triunfo electoral de Lugo, que tomó posesión de su cargo en agosto pasado

Comentá la nota