Es el niño bonito.

B NACIONAL / CHACARITA 4 - UNION 2: Con un Toledo intratable, que metió triplete y es el máximo artillero de la BN con 15 gritos, Chacarita venció 4-2 a Unión y sigue arriba.
Si Chacarita disfruta hoy de un puesto de privilegio, es porque se lo ganó con esfuerzo, regularidad y sacrificio. Y si a todo aquéllo le agregó goles, qué más se puede decir de este líder que cada vez está más cerca del título... Quizá sólo quede lugar para ponderar a sus artífices. Como por ejemplo a Toledo, su goleador y máximo artillero de la BN con 15 tantos al igual que Salmerón (Talleres), que ayer en el 4-2 a Unión se despachó con un triplete que lo acerca el sueño de volver a Primera. Hay equipo.

Esa convicción y fuerza se vio de movida, ya que el Fune entró enchufado, con ganas de demostrar su poderío. Y al minuto ya había avisado con un cabezazo de Toledo. Pero no siempre es fácil sostener esa determinación de buscar y buscar... Porque se topó con un Unión bien plantado en el medio, y con un Pérez que supo tomar bien a Alustiza. Sin embargo, el agarrón de Peralta a Echeverría le dio la oportunidad al 9 local para facturar el penal y estampar el 1-0. De todos modos, esa ventaja se esfumó rápidamente, ya que un regalito de Tauber (descuidó el primer palo) fue bien aprovechado por el 4 del team santafesino. En fin, el empate le quedaba bien al juego.

Y justo cuando Unión creció y amenazó el rancho del puntero, el olfato goleador de Toledo apareció para capitalizar todos los horrores que brindó la defensa de enfrente. Primero aprovechó un rebote largo que dio Kletnicki para el 2-1 y luego aceptó, con mucho gusto, el pase que le dio su rival Peralta y saludó con grito incluido al ingresado Ojeda, arquero que reemplazó al ex Gimnasia, lesionado (ver Pobre regreso). Y como si esos golpes hubiesen sido poco para el Tate, Alustiza se dio el gusto de hundir más la estaca: penal y adentro. Sangrando y todo, los santafesinos no se rindieron y Pereyra dibujpo una chilena espectacular para el descuento. Fue el tanto del honor, porque la gloria ya era imposible de alcanzar. Claro, ya estaba en manos de un Funebrero que los sigue mirando desde arriba...

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