"Ninguna lucha se hace sola"

Carolina Rojo es integrante de la cooperativa 12 de Mayo que se formó en 2008 con la ocupación de las 120 viviendas del IPPV. A casi dos años evalúa que el camino recorrido con el gobierno municipal y el instituto de tierra y vivienda es "muy positivo". Subraya que hubo un crecimiento humano importante en los vecinos que ocuparon las viviendas y los que se organizaron afuera y señala que es necesario fortalecer las instituciones actuales. En la foto, integrantes de la cooperativa limpian, tiempo atrás, las tierras que comprarán en las 35 hectáreas.

La cooperativa 12 de Mayo se formó durante la ocupación de las 120 Viviendas del IPPV en 2008, con los inscriptos que se instalaron en el Centro Cívico y no compartían la ocupación de las viviendas como mecanismo de protesta.

En ese año, la ocupación de las viviendas del IPPV que estaban por ser adjudicadas fue el punto de inflexión para que la municipalidad de Bariloche declarara la Emergencia Habitacional y creara el Instituto Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social destinado a diagramar y aplicar políticas.

En el transcurso de los dos meses que duró la toma se crearon al menos dos grupos de vecinos: quienes protagonizaron la acción para forzar una solución y los que quedaron afuera pidiendo que los vecinos entreguen las casas. Ambos grupos coincidían en reclamar políticas transparentes por parte del Estado provincial fuertemente cuestionado.

Una vez destrabado el conflicto, se constituyó la cooperativa 12 de Mayo para buscar soluciones habitacionales para 45 familias que no habían sido adjudicadas dentro de las 120 viviendas. Por su parte, los ex ocupantes accedieron a transitar un camino similar y constituyeron un grupo heterogéneo de 51 familias.

Casi dos años más tarde, ambos grupos trabajan junto a la cooperativa Rucas del Sur que nuclea a 70 familias, y serán beneficiarios de lotes dentro de las 35 hectáreas que la municipalidad compró meses atrás a la familia González Lera.

B2000 habló con Carolina Rojo, referente de la cooperativa 12 de Mayo quien afirmó que durante un año y medio de trabajo "todos hemos crecido humanamente, los que estábamos afuera y los que estaban adentro de las viviendas".

"Dos fuerzas de choque como éramos durante la ocupación -que gracias a dios nunca nos enfrentamos porque tanto ellos como nosotros teníamos en claro que no éramos enemigos- hemos podido crecer hasta tal punto que trabajamos juntos", expresó.

La cooperativa 12 de Mayo está compuesta por 45 familias y un grupo de trabajo de 15 personas que en su mayoría son mujeres y mujeres solas. Tuvo un nacimiento singular y tomó una forma que la diferencia de otras cooperativas que tienen como fin principal sumar gente para adquirir viviendas sociales y tienen un funcionamiento de tipo "inmobiliario".

"Para nosotros, el tema de la vivienda es como la frutillita de la torta porque el fin de nuestra cooperativa es seguir juntos y encarar otro proyecto. El fin no es hacer una inmobiliaria", aclaró y para graficar definió "mi familia de la vida es la cooperativa".

Carolina Rojo es una de las referentes más visible del grupo y fue adjudicataria de una de las 120 viviendas del IPPV que fueron ocupadas en 2008. Durante la ocupación se instaló junto a otras personas en la sala de prensa del Centro Cívico y comenzó a organizar la cooperativa para buscar soluciones para los que quedaban sin vivienda.

"Ninguna lucha se puede hacer solo" reflexionó en diálogo con B2000 y agregó que "los que me ayudaron a tener mi vivienda fueron la gente de la cooperativa que aun sabiendo que estaban fuera de las 120 viviendas estuvieron conmigo hasta el último día del municipio".

Según relató, hubo un compromiso sellado de palabra, una vez que le entregaron las llaves de la vivienda el 13 de agosto de 2008. "Vinimos todos para mi casa y acá adentro les dije: esta es la llave de mi casa y ahora vamos por la de ustedes", expresó.

Para graficar el espíritu del grupo comentó que piensan en ser parte de un barrio en el que llegar a viejos y por eso trabajan unidos y realizan actividades para conocerse mejor.

"Cuando nos conocimos en la municipalidad algunas mujeres decían yo te ayudo pero no sirvo para nada. Y hoy se desempeñan de forma brillante y están enriquecidas. No era que no servían. Todos servimos para algo pero tenemos que tener la oportunidad. Todos hemos crecido y muchos aprendieron que tenían derechos, algo que no sabían. Muchas chicas tenían miedo de expresarse y compañeros que tenían miedo de reconocer que piensan distinto a vos", relató.

Si bien Rojo se define como una persona "apartidaria" en varias oportunidades se la observó respaldando el accionar del gobierno de Marcelo Cascón y las gestiones de Oscar Zamora, director del Instituto Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social (Imtvhs).

Sobre las críticas que recibió el Imtvhs desde el Consejo Social de Tierras y de algunos concejales, expresó que "esto es algo nuevo para el Ejecutivo, para el Concejo, para el Instituto, para las cooperativas y los consorcios. Yo no defiendo a Cascón ni a Zamora, lo que digo es que todo se arrancó de cero y hace dos años en la municipalidad nadie sabía bien qué era una cooperativa". "Lo que tenemos que defender es a la institución -por el Imtvhs- para que se fortalezca, se instale, funcione y se prepare", agregó.

En relación al gobierno municipal afirmó que "la gente que está en este gobierno te deja participar y te da un espacio donde podés opinar y decir lo que pensás y lo que sentís. Sos escuchado y sos tomado en serio". "Eso hace que el trabajo se vea y lo estamos viendo con las cooperativas", subrayó.

Finalmente, indicó que "para hacer que la emergencia funcione nos tenemos que capacitar todos y tenemos que buscar gente con criterio y con sentido común para tomar decisiones, aceptar cuando se equivoca y cambiar".

"El instituto arrancó hace un año y está funcionando. Estará funcionando bien o mal pero de todos nosotros depende que funcione mejor", concluyó.

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