Nina Pelozo sin Castells: "Siempre piensan que las mujeres somos las que nos portamos mal"

En una entrevista llena de indirectas hacia el líder piquetero, reflexiona sobre su nueva vida y adelanta su candidatura a gobernadora.
El silencio en la casa de Nina Pelozo es total. Entra apenas un poco de sol a través de una persiana entreabierta. Nina acomoda una pila de libros y papeles que están sobre la mesa del living. Va hacia la cocina, lava algunos platos que quedaron de la noche anterior. Vuelve. Se ata el pelo que lleva suelto y antes de sentarse estira su pollera roja desde el ruedo para acomodarla.

Pelozo vive en Villa Albertina, Lomas de Zamora, en el primer piso del edificio donde funciona la sede principal del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) que formó junto a Raúl Castells hace 16 años. Pero hoy las cosas con el líder piquetero no están del todo bien. Él se fue a vivir a Rosario desde hace cuatro meses y desde entonces viven separados.

-¿Se rompió la pareja?

-Estamos separados en lo geográfico, físicamente.

-¿Pero qué fue lo que pasó?

-Castells está trabajando en Rosario por una necesidad política.

Hace tres años que Pelozo combina su actividad política con el estudio. Todos los días se levanta a las cinco y media de la mañana para preparar las materias del profesorado de Biología con orientación en Ciencias Naturales que le quedaron por rendir. Después sale a recorrer los barrios en su papel de referente piquetera. Y además se ocupa de cuidar a sus hijos adolescentes y de todas las tareas de la casa.

Este año Pelozo tiene proyectado viajar por el país haciendo campaña para las elecciones de octubre, donde planea presentarse como candidata a diputada por la provincia de Buenos Aires. Pero también sueña con ser gobernadora de Corrientes, su provincia natal, y trabajar como docente una vez que se reciba.

En enero, Pelozo fue vista en el teatro junto a un hombre, aunque ella lo niega.

-¿Es su nuevo novio?

-No, para nada. Fui al teatro con un grupo de compañeros. No es que estuve yo sola con una persona. Nos habían invitado a ver Doña flor y sus dos maridos. En realidad teníamos la invitación con Castells pero él estaba con una toma de terrenos en Vuelta de Obligado y obviamente no podía dejar eso para ir a un teatro.

-¿Le molestó a Castells que se dijera que había ido con otro hombre al teatro?

-No, eso es un rumor. Yo creo que si fuera así de verdad, el primero que se va a enterar va a ser él. Porque la pareja es así, uno tiene que plantear si las cosas no van más.

-¿Y por qué cree que se generó el rumor?

-Esta es una sociedad machista y siempre se piensa que las mujeres somos las que nos portamos mal. Y lo que menos se imaginan es que por ahí es el otro el que se porta mal. Porque de hecho, si vos te fijás, yo estoy en mi casa, con mi hijos, y el que no está es Castells. Uno puede pensar, concretamente, que Castells no está. Por ahí también pueden decir que Castells se fue porque Nina tal cosa. Esta es una cuestión de la sociedad machista que piensa que el pobrecito es el hombre y las mujeres somos siempre las malas.

-¿Castells cómo se porta?

-Y…Raúl es como todos los hombres. Tiene sus cosas. Hace 15 años que comparto la vida con él y dentro de esos años no todo fue color de rosas, al contrario. Tuvimos que remar para todos lados. Primero para tratar de estar bien como pareja y después para seguir avanzando en lo político. Juntos hemos armado esta organización que ya lleva 16 años. No es tan sencillo.

Nina insiste en que ella no tiene que aclararle nada a nadie, que "es lastimoso prestar atención a una cosa que no se relaciona con nada", que "a quién le importa si nos separamos o no", que "hay otras cosas más importantes de qué ocuparse". Pero al final se ataja: "Yo digo mi punto de vista. Ahora estaría bueno que le pregunten a Castells. Capaz que yo estoy diciendo todo esto y nada que ver".

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