Nicolás Lucas aseguró que Recursos Hídricos certificó la potabilidad del agua.

El Secretario de Desarrollo Sustentable y Ambiente de la provincia certificó que "desde la Dirección de Recursos Hídricos garantizaron la plena seguridad" en cuanto a la potabilidad del agua que desde la planta de El Tropezón se envía a los hogares de Río Grande, "puesto que la toma se encuentra lo suficientemente río arriba". Al mismo tiempo el funcionario destacó la movilización de los vecinos en el denominado "Abrazo Solidario" al río Grande realizado el pasado sábado, expresando que "vemos con agrado que la ciudadanía se preocupe por estas cuestiones, sobre todo si lo hace dentro de un marco de racionalidad".
Lucas informó que la Dirección de Recursos Hídricos, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiente, inició una serie de muestreos y estudios propios a fin de generar una base de datos y monitorear la calidad del agua del Río Grande, asegurando que "ya tenemos algunos resultados de los aspectos microbiológicos y estamos a la espera de lo que arrojen las investigaciones sobre metales pesados y otros contaminantes, presumiblemente de origen industrial".

El funcionario sostuvo que "estas cuestiones hay que tratarlas con cuidado, aunque es evidente la degradación del Río Grande, sobre todo en la zona de la desembocadura", señalando que "la idea es que puedan concurrir las áreas del Estado, sea municipal o provincial, para que una vez que se determine la gravedad de la situación empezar a marcar hitos para resolverlo".

Consultado acerca de la calidad del agua potababilizada para el consumo, Lucas certificó que "desde la Dirección de Recursos Hídricos garantizaron la plena seguridad, puesto que la toma se encuentra lo suficientemente río arriba", aunque de todas formas consideró que "se deben hacer públicos los análisis de la calidad del agua en la Planta Potabilizadora para tranquilidad de la ciudadanía".

El titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Ambiente reiteró la necesidad "de esperar a tener los estudios completos para compararlos, y de realizarlos con periodicidad para poder verificarlos, en vistas a la posibilidad de que se produzcan distorsiones en las muestras de acuerdo al tiempo y lugar de registro de las mismas".

"Estamos reforzando los controles de efluentes industriales que en principio están bajo control, pero no está mal realizar controles periódicos", subrayó Lucas, a la vez que advirtió que "si la ciudadanía y las organizaciones mantienen su postura en el tiempo y el Estado nos acompaña dentro de un marco de racionalidad, podremos revertir una década de degradación del río".

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