NEWELL'S - RIVER - "Estamos vivos"

Falcao confía en que River puede dar pelea y admite que es clave el partido de hoy: "Para ganar, hay que jugar mejor que el domingo pasado".
Seis puntos pueden ser todo o nada. Seis puntos, para River, son exactamente los que lo separan de Vélez y los que, como mínimo e inevitablemente, deberá descontar desde hoy hasta que termine el campeonato. Un trámite para algunos. Una misión complicada para un equipo que transmite menos seguridad que la bonaerense en el Conurbano y que acaba de quedarse afuera de la Libertadores. Sin embargo, Radamel Falcao García no pierde la fe. "Lo de la Copa fue un golpe muy duro e inesperado. Pero como no podemos cambiar la historia, debemos dejarlo atrás. Debemos pensar en Clausural, en lo importante que es para nosotros el encuentro contra Newell's y en ganarlo, claro".

-¿Y se puede?

-Sabemos que vamos a una cancha difícil y que nos espera un rival complicado. Pero también somos conscientes de que se puede, sí. Estamos vivos.

-Pero lejos...

-Sí, es cierto. Tanto en lo estadístico como en lo futbolístico, hay mucho camino por recorrer. Y River va a tener que mejorar.

-¿Cuánto?

-Hay que jugar mejor de como lo hicimos el domingo pasado contra Gimnasia de Jujuy. Jugando igual no sé si nos va a alcanzar para ganar en Rosario.

-¿Y entonces de dónde sale tanto optimismo?

-En que este plantel tiene un potencial enorme. Y si el potencial de cada jugador se encuentra con el de sus compañeros, River puede ser un equipo peligroso. Por eso, insisto, en que estamos vivos.

Como buen creyente, el Tigre cree. "Todos lo hacemos", corrige y lo argumenta recordando aquel "si le ganamos a Newell's, vamos a pelear el torneo" con que el Muñeco Gallardo marcó territorio luego de vencer a Gimnasia de Jujuy. "Es que es así, como dijo Marcelo. Estamos ante una prueba bastante dura. Y aunque después vendrán otros desafíos importantes, si queremos apuntar al título, hay que ganar", asegura con la sabiduría que le da ser uno de los "veteranos" del plantel con apenas 23 años. Un status que le da el haber pasado ya el centenar de partidos en el club (ver aparte), que le permite asegurar qué fue lo mejor y lo peor que le pasó desde que apareció en Primera y que él asume con entusiasmo. "Marcelo y Oscar (Ahumada) llevan mucho tiempo en el club y aunque yo soy joven, me alegra coincidir con ellos. He asumido responsabilidades en el grupo y trato de mostrarles un camino a los más chicos porque tengo ganas de crecer. Y porque estoy convencido de que es lo mejor para todos", explica. Y no hace falta escarbar muy profundo para saber de qué habla. "El sueño grupal es coronar el esfuerzo con un título".

-¿Y el tuyo?

-También. Antes de que comenzara el año, dije que quería que este semestre fuera especial para mí. Y aunque en la Libertadores no se me pudo dar, todavía estoy a tiempo de lograrlo.

-¿La vivís como tu última chance antes de irte?

-No pienso en lo que puede pasar con mi futuro. Mi contrato se termina, sí, pero estamos hablando con los dirigentes sobre el tema.

-Aunque eso lo hace especial, ¿no?

-Seguro. Por eso las frustraciones se sufren y se viven con dolor. Y por eso, también, uno necesita tener descargas.

-Como en el grito de gol ante Gimnasia de Jujuy.

-Exacto. Fue eso: un desahogo. Nada personal con los hinchas. Ellos deben saber que nosotros somos los más dolidos cuando las cosas no salen o no se alcanzan los objetivos que habíamos planificado.

-¿Y cómo te imaginás que vas a estar cuando Beligoy marque el final del partido: feliz o con la necesidad de desahogarte?

-Ojalá que esté contento por el triunfo, ja, ja. Necesitamos seguir ahí. Ya la ilusión de la Libertadores se desvaneció, pero en el Clausura seguimos de pie.

-¿Ya no hay margen para otro tropiezo?

-El margen nos lo darán los equipos que están arriba nuestro en la tabla. Pero sabemos que el Clausura es lo único que nos queda. La Copa nos sacaba el sueño, pero es un capítulo que se terminó. Ahora hay que ir por el otro. Y mantenerlo tan vivo como está River.

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