Newell's decidió vender sus entradas y el clásico se jugará con las dos hinchadas.

La dirigencia de la Lepra venderá sus 3.900 lugares para el partido del domingo en el Gigante de Arroyito. Además, el gobierno de la provincia decidió reducir la cantidad de lugares para los locales.
La decisión de la dirigencia de Newell's para vender las 3.900 entradas que les asignó Rosario Central y la orden del gobierno de la provincia para reducir la cantidad de adeptos al equipo "canalla", terminó por destrabar la organización del clásico que tendrá lugar el próximo domingo. Los incidentes en la semana y las idas y vueltas habían puesto en duda la realización del encuentro.

La dirigencia de Newell's Old Boys aceptó hoy vender las 3.900 localidades que le asignó Rosario Central para el clásico del próximo domingo en el Gigante de Arroyito. Debido a eso, la policía local determinó que esos hinchas se ubiquen en una tribuna que le restará capacidad a los socios del local.

La medida que adoptó el Ministerio de Seguridad de la provincia de Santa Fe que encabeza Daniel Cuenca fue la de reducir en la bandeja superior de una cabecera de 6.000 a 3.000 los hinchas de Central y que los 3.500 de Newell's vayan a la inferior. De esta manera, los hinchas centralistas no estarán sobre los de la Lepra, que además tendrán a otros 400 adeptos en las plateas, sobre el costado en que estarán las populares ocupadas por aficionados de su propio equipo.

Esa cabecera contará entonces con 6.500 hinchas menos de los que permite su capacidad, ya que tiene lugar para 11.000. La totalidad de los hinchas de Rosario Central se extenderá a unos 32.000 y las plateas para socios costarán apenas cinco pesos, cuando normalmente se pagan 30.

El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner ratificó que la provincia va a garantizar la seguridad en el clásico rosarino a través del accionar de la policía, a la que desligó de los incidentes ocurridos el lunes en la sede de Central. "Lo que pasó tiene que ver con una provocación de dirigentes que verdaderamente no le hacen bien a la ciudad", afirmó el mandatario.

"Lo que ocurre en Rosario con esta situación con las hinchadas de un club y otro, tiene que ver con una provocación de dirigentes que verdaderamente no le hacen bien a la ciudad. Pero está la orden de la AFA de jugar el clásico y tenemos la obligación de preservar ese partido y lo vamos a hacer", remarcó Binner.

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