"En el Newell´s campeón el Tolo bancó a los pibes".

Vella recuerda un mérito de Gallego en su último título en el país y lo compara con este momento de Independiente. Y dice que necesita "urgente" una pretemporada.
Fue duro, no podía jugar. El equipo rumano, encima de que no me pagó, me inhabilitó. La pasé mal este último tiempo. Con mi familia y mis amigos en Rosario la fui llevando, pero los meses fueron largos. Por suerte, ya pasó". Luciano Vella respira y ahora exhala aliviado. Atrás quedó un semestre bastante largo que lo vio lidiando con el Rapid Bucarest por falta de pago y por la libertad de acción. Atrás quedó que desde noviembre no juega un partido oficial y su intento de ponerse a punto en soledad. Y todo eso quedó atrás desde que Gallego lo llamó para tantearlo en una práctica con juveniles de Independiente. Y lo del piberío no es un dato menor en la consideración del defensor, ya que él, cuando recién empezaba su carrera, salió campeón en Newell's, con Américo como DT y con apenas 22 años. Y en esta pretemporada, el Rojo lleva 20 novatos a Necochea. "En Newell's el Tolo bancó a los pibes", recuerda el Tano, feliz. "Si Gallego me llamaba hace tres meses, venía porque lo necesitaba. Esto es impagable", refrenda a los 28.

-Te convenció el Tolo.

-Independiente es un grande y está él de por medio: lo conozco, es un ganador y quiere hacer las cosas bien. Así que, cuando me llamó la otra semana para ver cómo estaba físicamente, vine y no lo dudé un minuto. Cuando volví de Rumania empecé a entrenarme con un profe y le metí duro. Después vi que solo ya no daba, que tenía que entrar a un grupo, y me fui a jugar con unos libres de Rosario. Era feo, veía los partidos y me agarraba la locura... Fui a la cancha de Newell´s pero no mucho porque me amargaba, me sentía bastante mal. Y ahora, llegar acá está buenísimo, es un orgullo. Y un alivio. Estoy feliz y espero responder.

-¿Y ahora?

-Apuntamos a llegar lo más arriba posible, y con los partidos se verá qué pasa. Hay que luchar el campeonato, y si se da, buenísimo. Hay que pelear arriba.

-¿Qué te falta para estar bien: fútbol o lo físico?

-Las dos cosas. Soy un lateral que me gusta atacar mucho y es fundamental que esté bien físicamente. Y con la pelota, perdés por la inactividad, no es lo mismo que el que está entrenándose todos los días. Así que la pretemporada me va a servir mucho. La necesito urgente.

-Como Independiente...

-No sé lo que pasó acá en el Clausura, porque el Tolo es un motivador. Había buenos jugadores, calculo que fueron momentos malos. Ojalá no vuelva a pasar. Cuando Gallego agarró Newell´s lo hizo a mitad de campeonato y las cosas no salieron bien: terminamos de mitad de tabla para abajo, mal. Después fuimos campeones y no sé qué cambió. Tal vez porque trabajó mucho en la pretemporada, bancó a los pibes que jugábamos, como a mí que tenía 22, o a Belluschi, que le dio un gran respaldo. Y rendimos con la ayuda de los de experiencia.

Y el resurgir de la Lepra no era la primera vez para Gallego. Lo había hecho en el Rojo en el 2002. "Ojalá se repita", cerró.

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