NEWELL'S 1 - BANFIELD 1 Parque de la Dependencia

NEWELL'S 1 - BANFIELD 1 Parque de la Dependencia
Nada por abajo, todo por arriba, Newell's y Banfield sólo apostaron al juego aéreo y así les fue: pobre 1-1.
Se puede ganar un partido casi sin generar llegadas por abajo, con juego asociado o con la pelota al pie? ¿Se puede hacerlo sólo con centros o con jugadas de pelota parada? Sí, se puede. Pudo Banfield, que lo ganó así durante 56 minutos por ese gol de Fernández que llegó luego de un córner. Y pudo hacerlo Newell's, que primero lo empató de arremetida por otro tiro de esquina a 13 del final y hasta pudo volcar el resultado a su favor también con la bola por arriba. En definitiva, así llegó la pelota a las áreas, más cerca de la cabeza que de los botines. Y por eso, al menos anoche, el Parque cambió de nombre.

Newell's, de arranque, no sólo mostró la dependencia de los centros para poder lastimar a un Banfield que se acomodó más rápido y mejor en el partido. También dejó en claro su dependencia de Bernardello y Formica. Sin ellos, los jugadores convocados por Diego a la Selección local, el equipo de Sensini lució partido, sin recuperación ni circuito de juego. Y así, por lo tanto, su único recurso fue el pelotazo. Por eso su rival lo dominó tan bien en ese tiempo, sobre todo cuando le sacó la ventaja en el resultado.

La apuesta de Sensini para reemplazar sus piezas ausentes duró 50 minutos. A esa altura, ya habían salido Torres y Cristaldo. Ninguno le encontró la vuelta. Y tampoco los que ingresaron por ellos. Se podrá decir que sólo la variante de Da Silva por Salcedo (más aplaudido que silbado) le salió bien a Boquita. Porque el otro paragua lo empató y hasta tuvo una más para ganarlo (siempre de arriba, sí). Pero después...

Banfield tenía todo controlado hasta la injusta expulsión de Silva. A partir de ahí, el mérito de Newell's fue plantar a sus centrales en mitad de la cancha y empujar. Sólo eso. El visitante, acorralado por la defensa del resultado y por la inferioridad numérica, lo sufrió. Antes del empate, Lucchetti le sacó un cabezazo tremendo de Spolli. Y luego del 1-1, Insaurralde estrelló otro en el travesaño. Por abajo, no hubo nada. O poco. Al fin de cuentas, demasiado premio hubiese sido si uno de los dos se llevaba un triunfo del Parque de la Dependencia...

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