Neuquén tienta a inversores para dar valor agregado a su producción

El Ministerio de Desarrollo impulsa la construcción de plantas de procesamiento de productos locales. Se ofrecen subsidios del 9% de la tasa de los créditos disponibles
El Ministerio de Desarrollo Territorial de la provincia del Neuquén convocó a inversores interesados en participar de distintos emprendimientos con el objetivo de reconvertir los sectores productivos de la provincia. El objetivo de mayor envergadura es dar valor agregado a las actuales producciones y competir con más y mejores mercados. "El fin no es competir en escala con ninguna producción, Neuquén no puede competir con las provincias de la pampa húmeda ni en ganadería, ni en apicultura, entonces nos estamos diferenciando en agregarle valor en el sentido comercial, en marca, en denominación de origen", señaló a El Cronista el subsecretario de Desarrollo, Javier Van Houtte.

"Queremos acceder a mercados y cobrar precios diferenciales por una calidad que sabemos que tenemos pero que no siempre podemos cobrar", admitió. Y explicó además que "Neuquén tiene más del 80% de su territorio certificado y aprobado por la Unión Europea como libre de aftosa sin vacunación pero se da la paradoja de que durante muchísimos años ha puesto muchísima plata en barreras sanitarias pero se ha olvidado de la infraestructura para acceder a estos mercados, entonces logra el status pero no puede salir".

El funcionario adelantó que la provincia actualmente está embarcada en mejorar su infraestructura, como por ejemplo construir una red de mataderos, precisamente, para mejorar su oferta.

Entre otros instrumentos, el gobierno neuquino elaboró un plan productivo con una agenda a diez años que desde hace un par de meses espera su aprobación en la Legislatura y que, frente a los actuales vaivenes de la política en tiempos electorales, no se votaría sino hasta después del 28 de junio.

Otro instrumento son una serie de licitaciones para participar de emprendimientos como cabañas apícolas, plantas de extracción y fraccionamiento de mieles, establecimientos de producción y transformación de productos forrajeros, instalación de una planta agroindustrial de aprovechamiento de materias primas vegetales, una planta de elaboración de pescado y, entre otras, granjas acuícolas de reproducción, incubación alevinaje y cría de juveniles de especies de salmónidos.

Para continuar la cadena de la producción ganadera, proponen la puesta en marcha de una planta de industrialización de cashmere y otras fibras especiales como mohair y una planta de industrialización del cuero caprino y ovino. También promueven la construcción y operación de una planta de procesamiento de frutas finas y otra frigorífica para la conservación de frutas frescas. En otro área, proponen invertir en una planta de proceso de desechos de aparatos eléctricos y electrónicos.

Para hacer más atractiva la inversión, se ofrecen beneficios promocionales, como créditos de la línea 400 del Banco Nación a los que se les subsidiará 9 puntos la tasa (6 puntos desde organismos de la provincia y 3 puntos desde la Secretaría de Agricultura de la Nación), "más beneficios internos en la provincia", según dijo el subsecretario de Desarrollo. Según informaron fuentes del gobierno neuquino, a partir de la inquietud de posibles inversores, en algunos casos se dará la posibilidad de subsidiar la ampliación del plazo de gracia en lugar de recibir el subsidio del Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (Iadep).

La convocatoria, que en principio estaba prevista hasta el 15 de mayo, se prorrogará vía decreto hasta el 4 de septiembre.

Por otra parte, el gobierno neuquino admite que, para mejorar la oferta turística y atraer inversores para todas las áreas, hay zonas en las que se deben ofrecer mejoras en la infraestructura, por lo que se proyectó la repavimentación de rutas en el norte neuquino y la construcción de puentes.

Para diseñar las estrategias presentes y futuras de la gestión del gobernador Jorge Sapag, fueron convocados los representantes de los sectores locales interesados, como el sector académico, los fruticultores (tanto de producción tradicional como de frutas finas), los productores ganaderos, los de acuicultura, horticultura y apicultura, el sector científico y también los de infotecnología.

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