En Neuquén hay que terminar con la hipocresía"

El diputado nacional electo Horacio Quiroga, está convencido que la actual polémica entre quienes cortan rutas y quienes se oponen será parte importante de la próxima campaña política, en la que se postulará como candidato a gobernador. Dijo que Neuquén tiene que achicar el gasto y que no hay certezas si podrá cumplir con los salarios. Criticó a quienes cuestionan la acción desde el Estado y la identifican con la represión.
Horacio Quiroga celebró este sábado, en una fiesta que estaba programada en el Club Pacífico, los 10 años del triunfo electoral de 1999, que le posibilitó llegar a la intendencia de Neuquén. En una larga charla con periodistas de este diario, se habló de aquella época, pero fundamentalmente de la actualidad, y de cómo inciden en la política los conflictos sociales.

Lo que sigue es parte de esa charla, mantenida en el programa Sin pelos, que se emite los sábados por FM Récord.

Es un interesante contexto el que se vislumbra hacia 2011…con Kirchner que quiere competir otra vez por la presidencia, Cobos, Macri…

La gente que hace política tiene que tener una actitud de franqueza, cada uno tiene que demostrar una cosa distinta. En la provincia, yo pretendo romper el equilibrio. Quiero ser gobernador, ya lo intenté con un resultado decoroso, me queda una responsabilidad muy grande hacia los 90.000 ciudadanos que me votaron.

¿En qué marco? Pretendo representar a quienes consideren que los cortes de ruta, que la prepotencia sindical, que todas estas barbaridades tengan límites.

Bueno, ha tocado un contexto muy actual, de mucha vigencia…

Me preocupa que se empiece a asimilar como una costumbre, por ejemplo, el corte de rutas. Nos tenemos que basar en las buenas costumbres, no en las malas. Las acciones judiciales vienen no por una criminalización de la protesta, sino porque se cometen delitos. Si asimilamos estas cosas como normales, la República funcionará al ritmo de los bombos, que termina atrofiando las neuronas. Sería muy malo que la provincia se maneje con ese ritmo.

Además, quienes ostentan el poder de los bombos, se creen con derecho hasta de no tener razón. El Estado no es prepotente, los que son prepotentes son quienes avasallan los derechos de los ciudadanos.

Pero cuando se actúa igual hay polémica. Por ejemplo, la que disparó el desalojo de la planta de Kraft Foods, en Buenos Aires.

Estuve mirando todo ese proceso lastimoso. Pareciera que cuando actúa el Estado reprime, y cuando se corta una ruta no.

Había en esa fábrica una banda de vándalos, que tiraban piedras, palos….es increíble, pareciera que son los predicadores de la paz, unos energúmenos que atacaron a la policía que estaba cumpliendo una orden judicial. Pareciera que todo el mundo puede reprimir menos el Estado.

Aquí tuvimos el caso del barrio Confluencia. El sindicato judicial dijo en ese momento que la policía era represora.

Toda esta situación hace que muchos funcionarios se sienten cómodos, nadando en esas aguas. Creemos que para resolver el corte de ruta, tenemos que ir a La Haya…nos demuestra esto que estamos pasando un papelón tremendo. Es demostrar nuestra incapacidad, no tenemos funcionarios que tomen decisiones, y dejamos que las circunstancias se resuelvan por sí mismas.

Así no se puede vivir, no se puede gobernar.

¿Este es un tema que corta o divide posiciones en la política neuquina, será tema de la próxima contienda electoral?

Esencialmente. Antes teníamos que tomar decisiones más sofisticadas, como ver qué partidas destinábamos a obras. Hoy es otra cuestión, más elemental. Hay que ponerse de acuerdo, agruparse de un lado los que están de acuerdo con los cortes de ruta, con la prepotencia, con la intimación y el sabotaje de algunos dirigentes gremiales; y quienes estamos en contra de eso. Los dos sectores se tienen que identificar con claridad. Hay que terminar con la hipocresía.

Lo que hemos hecho con la estatización de Zanon…es una actitud para un mundo de antes de la caída del muro de Berlín. Estamos viviendo 30 ó 40 años atrasados.

Los diputados han votado un incremento de 18 % para los salarios de los empleados judiciales, y no saben de dónde saldrá la plata…estas cosas denigran la política, los principios republicanos.

Para distribuir primero hay que generar recursos, tiene que haber crecimiento económico. Es la única manera de distribuir. Acá queremos hacer como el matrimonio Kirchner, un estado que trata de sacar la mayor cantidad de plata a los sectores que funcionan, para después tirar caramelos…es el proyecto de Chávez, tener la mayor cantidad de pobres posible…

En Neuquén hay partidarios de las dos posiciones…

Pero hay que terminar con la hipocresía. Sino, hay que hacer leyes nuevas. Porque hoy la ley no permite cortar rutas. Así que hay que decir claramente, si estoy o no con la ley. O, por lo menos, que presenten un proyecto de ley para cambiar eso, y que se permita cortar rutas durante una huelga.

La relación laboral en el Estado tiene en Neuquén una preponderancia política superlativa…dada la intervención política de los gremios estatales…relacionado con esto ¿en qué contexto de gasto público se llegará a las próximas elecciones?

La CTA tiene un proyecto político que representa De Gennaro a nivel nacional…me permitiría sugerirle que aprenda algo de Lula (Da Silva, presidente brasileño). Que vea cómo es el régimen laboral del Estado en Brasil, donde los empleados públicos no tienen derecho a la huelga, a cambio de la estabilidad.

En Neuquén se destina el 73 por ciento de los ingresos al pago de sueldos. El gobernador es prácticamente un jefe de personal. El déficit que se anuncia es de 400 millones de pesos, pero yo estimo que será entre 600 y 700 millones. La única manera de aumentar los recursos es tener precios de mercado para los hidrocarburos, sin retenciones.

Sino, al gobernante no le queda otra que ser un administrador de conflictos.

¿Cómo se hace para achicar gastos en el Estado neuquino?

No hay que pegar un tijeretazo a una sola partida. Hay que sacar de todos lados. Hay que congelar y bajar el gasto. La situación es compleja. Comparar el presupuesto neuquino con otras provincias da miedo. En Río Negro el presupuesto es de poco más de 3.600 millones. Nuestra provincia tiene 6.200 millones. Además aprobamos una rendición de gastos, no un presupuesto. El tema salarial tuvo un crecimiento explosivo. Mantener paz social tiene un costo muy alto. Y nos preguntamos cuál es esa paz social: ¿tocar o dejar de oír el bombo?

Hay muchos comercios que cierran sus puertas por falta de rentabilidad. Esto también hay que verlo. Y hay que ver que si siguen las cosas así, realmente no sé si el Estado podrá pagar los sueldos de diciembre, o el aguinaldo.

Comentá la nota