Neuquén sigue pagando a consultoras por los bonos de Sobisch

Una de ellas, la del economista Rogelio Frigerio, seguirá cobrando hasta el 2014. Los honorarios incluyen los viáticos y la exención impositiva de las contrataciones.
La emisión de los cada vez más criticados bonos en dólares que decidió Jorge Sobisch costó más de 1.500.000 pesos en honorarios de consultorías, viáticos de sus integrantes por montos desconocidos, exención impositiva de las contrataciones y pago de tributos nacionales. Una de ellas, la del economista Rogelio Frigerio (nieto), seguirá cobrando, también en dólares, hasta el 2014.

Los contratos fueron firmados en mayo del 2006 por el entonces ministro de Hacienda, Claudio Silvestrini, pero hasta ahora no habían sido difundidos por el gobierno, ni por el de Sobisch ni por el de Jorge Sapag. "Río Negro" obtuvo copia de ellos.

Son tres documentos: uno suscripto con Frigerio en representación de Economía y Regiones por un monto total de 127.050 pesos y unos 185.000 dólares; otro con el estudio de abogados Brons & Salas SC, por 60.500 dólares; y un tercero, con otro estudio jurídico, pero de Nueva York, llamado Cleary, Gottlieb, Oteen & Hamilton LLP, por 125.000 dólares.

En todos los casos se incluyeron cláusulas que establecieron que los impuestos que corresponden a los contratos y a la ejecución de los trabajos pactados corran por cuenta del Estado neuquino.

Los especialistas de los estudios recibieron además el pago de pasajes aéreos y de alojamiento en todos los sitios donde viajaron.

Entre el 2006 y el 2007 la provincia de Neuquén emitió 250.000.000 de dólares en bonos de deuda y en dos series, con una tasa de 8,656% anual. Financió con ese dinero un plan de obra pública que se decidió con la excusa de la necesidad de reconvertir la economía frente al fin del petróleo en la provincia.

Edificios públicos, el Ferrocarril Trasandino, dos acueductos, hospitales, rutas, una autopista, una escuela especial, autódromos formaron parte de ese plan que Sapag en reglas generales no deshizo. "Por razones contractuales", adujeron en el gobierno.

Fuentes oficiales dijeron que -aun sin contar la pavimentación de la Ruta Provincial 43, en el norte de la provincia, y algunos tramos del centro ministerial- el plan de obra pública precisa hoy 500.000.000 de pesos más para ejecutarse. Como muestra, basta decir que para el acueducto Mari Menuco-Neuquén no se previó financiamiento de los nexos entre las instalaciones nuevas y la red de la ciudad.

Lo más caro del plan es el Ferrocarril Trasandino, que se sigue construyendo a pesar de que en territorio chileno el ramal que llegaba cerca de la frontera fue levantado, las vías y los durmientes se vendieron, y el saqueo terminó con buena parte de las estaciones.

El año pasado comenzó a amortizarse el capital de los bonos. La última cuota, correspondiente a la segunda serie, se liquidará en 2014. Hasta entonces habrá que cumplir con el pago de unos 9.000 pesos mensuales a la consultora Economía y Regiones.

Para otorgarles exención impositiva los contratos con las consultoras, el gobierno de Sobisch se basó en el artículo octavo de la ley de emisión de los bonos, la 2.505, que dice que quedan liberados "de todos impuesto y/o tasa provincial -creado o a crearse- la emisión, comercialización, recupero, rentabilidad y todo acto vinculado" a los bonos.

Pero además en cada contrato se mantuvo indemne a los estudios jurídicos y la consultora de Frigerio del pago de impuestos nacionales, que corrieron por cuenta del Estado neuquino.

Frigerio, cuya consultora acaba de advertir sobre el crecimiento del gasto, especialmente salarial, en las provincias argentinas, formó parte de la misión que, de la mano del Citigroup, salió en el 2006 a Europa y Estados Unidos a ofrecer el bono. Los gastos estuvieron íntegramente a cargo del Estado.

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