Neuquén: aislar casas ahorraría un 39% del costo energético

Un estudio del INTI demuestra que el hogar neuquino promedio gastaría menos en gas y luz si utilizara materiales que retengan el calor y el frío.
Neuquén> Cada llegada del verano o del invierno se convierte en un dolor de cabeza a la hora de pagar facturas. Por cuestiones climáticas, aumenta el consumo de luz y gas en los hogares lo que, sumado a los aumentos, afectan de forma directa las economías de las familias.

Según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), si las casas de los neuquinos estuvieran debidamente asiladas, los usuarios residenciales ahorrarían un 39% en sus facturas de luz y gas.

El informe, titulado "uso racional de energía", reseña que una construcción que incluya aislamiento térmico en los techos, paredes, pisos y aberturas podría generar una notable disminución en el gasto en los servicios para mantener más cálida y más refrigerada la vivienda.

Según el cálculo del INTI, en la provincia alrededor de la mitad de las viviendas no posee este tipo de materiales, que podrían generar un ahorro del 39% en materia energética.

Ahorro

El informe del organismo nacional sostiene que el sector de la vivienda consume un tercio de la energía generada en Argentina. Por lo tanto, la reducción de esa demanda permitiría aprovecharla con fines productivos, evitando así eventuales crisis energéticas. En tanto, para los usuarios residenciales significaría disminuir las erogaciones en materia energética.

La aplicación de la norma IRAM 11605 de Acondicionamiento Térmico de Edificios podría reducir ese consumo en al menos un 50 por ciento, en el caso de que se contemplara el uso de un material aislante térmico de 50 milímetros de espesor sobre un techo plano de edificios o una vivienda individual con cubierta tradicional de tejas o chapa metálica.

Mejoras climáticas

Las ventajas del ahorro energético involucran dos aspectos: el medioambiental y el económico. En el primer caso, ese esfuerzo se justifica en que más del 60 por ciento de la energía generada en el país parte de fuentes térmicas y nucleares, es decir de recursos no renovables.

Y en el marco del Protocolo de Kioto, la Argentina está comprometida a no incrementar las emisiones de gases de invernadero y promover la eficiencia energética en forma continua.

En el país, apenas un 30 por ciento de las construcciones cuenta con algún tipo de aislamiento, y en la mayoría de los casos sólo incluye el uso de estos productos en el techo.

Además de ahorrar en la economía hogareña, este tipo de medidas colaboraría a reservar energía para la industria, luego de varios años donde el abastecimiento en todo el país se encuentra al límite.

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