Netanyahu no logró convencer a Livni para que integre su gabinete, pero volverán a reunirse

Netanyahu no logró convencer a Livni para que integre su gabinete, pero volverán a reunirse
El designado primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, del partido Likud, no logró llegar a un acuerdo con su principal rival electoral, Tzipi Livni, del partido Kadima, para formar una coalición de gobierno, pero ambos políticos acordaron continuar en breve con las conversaciones.
Netanyahu, que se reunió con la saliente ministra de Relaciones Exteriores Livni por primera vez desde las elecciones parlamentarias del 10 de febrero, quiere llegar a formar un gobierno de unidad con la agrupación Kadima.

Sin embargo Livni, quien preside la fracción más importante con un escaño de ventaja respecto del Likud y también aspiraba a la primera magistratura, por el momento ha rechazado formar parte de una coalición.

Livni había rechazado el pedido de Peres de formar parte de la coalición aduciendo que su partido traicionaría a sus votantes si formase gobierno con Netanyahu y que prefería estar sentada del lado de la oposición, sobre todo considerando las diferencias existentes entre las fracciones, en particular en relación con el proceso de paz con los palestinos.

Tras reunirse con Netanyahu en un hotel de Jersualén, Livni afirmó que no sólo no se había llegado a ningún acuerdo, sino que además era necesario evaluar si existía una base común entre el Kadima y el Likud, e incluso analizar si las ideologías no serían más bien divergentes.

Netanyahu, por su parte, resumió el encuentro diciendo que los partidos tienen objetivos en común, "pero que también hay diferencias por las que, en (su) opinión, es posible llegar a una conciliación".

"Creo que en el balance final la responsabilidad nacional tendrá preeminencia por sobre la política", agregó.

El viernes, el presidente israelí, Shimon Peres, había encargado a Netanyahu la formación de gobierno, instando a que el paso se diera "rápidamente".

"Llamo a todos los involucrados y a los que estarán involucrados en las negociaciones de coalición a trabajar de forma eficiente y rápida para formar lo más pronto posible un gobierno que tendrá plena autoridad y que será capaz de gobernar de forma efectiva", dijo el primer ministro saliente al inicio de la reunión de gabinete semanal en Jerusalén.

Netanyahu tiene un plazo de seis semanas para formar un nuevo gobierno y cuenta con el apoyo de un total de 65 de 120 diputados en la Knesset (Parlamento).

Aunque Livni cuenta con 28 diputados, uno más que el Likud de Netanyahu, éste es apoyado además por otros partidos de derecha.

El periódico "Haaretz" señala que fuentes del Likud dijeron que Kadima podría formular de manera conjunta los futuros lineamientos del Ejecutivo.

Sin embargo, el saliente ministro del Interior, Meir Sheetrit, de Kadima, afirmó esta mañana que su partido no se sumará a un gabinete que anule los acuerdos en la negociación de paz con los palestinos.

Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Avi Dichter, también de Kadima, dijo a radio Israel que su partido sólo aceptará integrar el gobierno si hay una rotación en el puesto de primer ministro entre Netanyahu y Livni, como ocurrió en el periodo de 1984 a 1988 entre Peres y el entonces líder del Likud Itzhak Shamir, que encabezaron el gabinete cada uno dos años.

El Likud rechaza esta propuesta, y Netanyahu advirtió que la unidad sólo se logrará mediante el diálogo y "no con imposiciones o pulseadas (pulsos)".

"Un intento auténtico tiene que hacerse para lograr una posición conjunta, de respeto mutuo y discusión real", indicó en presencia del senador estadounidense Joe Lieberman, que se encuentra de visita.

Aunque Netanyahu puede gobernar con el apoyo de 65 diputados, los analistas creen que prefiere una coalición más amplia que no lo convierta en rehén de los pequeños partidos religiosos o "halcones" que pueden acabar con el gobierno si deciden retirarse.

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