Netanyahu exige que los palestinos reconozcan a Israel como Estado judío

El premier israelí lo dijo ayer durante la cita con el enviado de Obama para la región.
George Mitchell, el enviado especial del presidente Barack Obama para Oriente Medio, dejó en claro ayer durante sus entrevistas con la cúpula política israelí la intención de su gobierno de lograr un acuerdo de paz en la región basado en la fórmula "Dos Estados para dos pueblos". Tanto el nuevo canciller, Avigdor Lieberman, como el jefe de gobierno, Benjamin Netanyahu, se oponen a esta fórmula, que en su momento recibió el apoyo de la comunidad internacional. Lieberman lo hace de manera frontal, Netanyahu, de forma algo más sofisticada.

Anoche Mitchell se encontró con el premier Netanyahu, quien advirtió que Israel estará dispuesto a tratar con los palestinos acerca de una solución de dos estados, cuando los palestinos admitan la condición previa de aceptar a Israel como Estado judío. Netanyahu explicó a Mitchel que su gobierno elaborará en las próximas semanas su programa político y su propuesta de paz alternativa, pero aclaró que "Cisjordania no puede convertirse en Hamastán II (en referencia a la hegemonía política del grupo islámico Hamas en Gaza), dando por sentado que el anterior gobierno israelí fue el que permitió que esto ocurra en la Franja.

Netanyhau habló también en forma general de la importancia de la participación de los países de la zona en la búsqueda de una solución de paz regional, pero todas las señales que dio a su invitado hablan de que se avecina lo que parece un inevitable choque de posiciones e intereses entre el nuevo gobierno de Israel y el nuevo gobierno de los EE.UU.

Mitchell comenzó su día en el despacho del presidente Shimon Peres, quien afirmó que Israel no tiene planes de atacar Irán, pese a la oposición al programa nuclear que desarrolla Teherán, ya que "la solución no es militar". Peres -en lo que parece un deseo más que un hecho- aseguró a Mitchell que el nuevo gobierno está comprometido con el proceso de paz y que 2009 será crucial en este proceso.

A continuación Mitchell se vio con la ex canciller, Tzipi Livni, hoy jefa de la oposición, quien afirmó que el tiempo que se está perdiendo actúa en contra de Israel y de la posibilidad de un acuerdo de paz. Mitchel, curtido en la difícil búsqueda de una paz entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte, pasó luego a entrevistarse con el nuevo y cuestionado canciller israelí. El encuentro entre ambos se produjo en un clima de tensión y pocos días después de que Lieberman anunció la anulación de todo compromiso israelí con el proceso de paz iniciado en la cumbre de Annápolis, de 2007.

Lieberman repitió su hipótesis de que el fracaso de las tratativas de paz desde principios de los 90 y hasta hoy obedece a que fueron hechas en base a concesiones israelíes. "Hay que encontrar nuevas ideas", dijo, "porque la ruta tomada por los gobiernos anteriores no nos llevaron a buenos lugares, por decir lo menos".

Mitchell escuchó diplomáticamente a su anfitrión, pero dejó aclarado que EE.UU. sigue comprometido con la fórmula que habla de dos estados. Lieberman comenzó ayer su trabajo leyendo los títulos en todos los medios israelíes, de los que desconfía absolutamente ya que está convencido de que están confabulados en una campaña en su contra, junto con la Policía y la Fiscalía, que lo investigan por casos de corrupción.

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