Netanyahu califica de racista a Ahmadinejad

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reaccionó ayer con furia a las acusaciones de racismo contra Israel por parte del presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, y calificó a la Conferencia sobre Racismo de la ONU en Suiza como "un festival del odio" por haber dado espacio a posiciones antisemitas.
"En el momento en el cual nosotros nos aprestamos a conmemorar a las víctimas del Holocausto, una conferencia que pretende luchar contra el racismo recibe a un racista y negacionista, que no esconde su intención de borrar a Israel del mapa", sostuvo el premier israelí en alusión a Ahmadinejad. Ayer, el gobierno israelí había llamado en consulta a su embajador en Suiza, Ilan Elgar, para protestar contra el gobierno helvético cuyo presidente, Hans-Rudolf Merz, se reunió con Ahmadinejad, a pesar de todas las solicitudes israelíes en contrario.

El canciller israelí, Avigdor Lieberman, elevó una protesta formal ante la embajada suiza en Israel. La decisión fue hecha pública aún antes de producirse el violento discurso de Ahmadinejad en la apertura del plenario de la Convención de la Naciones Unidas contra el racismo en Ginebra. El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Iosi Levy, aclaró que el traslado se hizo en protesta por la postura suiza hacia "un negador del Holocausto que habló más de una vez sobre la necesidad de borrar a Israel del mapa". El primer ministro, Benjamin Netanyahu, aprobó la decisión de Lieberman.

Merz y Ahmadinejad cenaron juntos en un hotel de Ginebra el domingo por la noche. El Gobierno suizo expresó, en un comunicado, que los dos dirigentes se habían reunido para examinar cuestiones diplomáticas, incluyendo la sentencia a ocho años de cárcel para una periodista iraní-norteamericana condenada por espionaje en Irán.

La reunión se centró principalmente en "las cuestiones relativas a la colaboración en el ámbito de la energía y los sectores económicos", añade la declaración.

La casualidad de que el discurso del presidente iraní y la conferencia donde Israel fue atacado se produzcan en las vísperas del Día del Holocausto (desde la noche del lunes a la noche del martes) sensibilizó especialmente a la sociedad israelí y la llevó a repudiar a la conferencia, a los organizadores y al principal orador llegado de Teherán.

En la apertura oficial del Día del Holocausto en Jerusalén, el presidente israelí Shimon Peres sostuvo que "el nazismo fue derrotado, pero el antisemitismo aún respira. Los gases se dispersaron; el veneno quedó", concluyó.

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