Néstor Vázquez se convirtió en un próspero empresario de la salud

Néstor Vázquez se convirtió en un próspero empresario de la salud
Ex mano derecha de Héctor Capaccioli en el control de las obras sociales y socio de Néstor Lorenzo, el "Yabrán de los medicamentos", invertirá 4 millones de dólares en la remodelación del Sanatorio Finochietto.
La noticia pasó casi desapercibida. Hace 20 días, la empresa de medicina prepaga Medifé y la obra social Acción Social Empresarios (ASE) anunciaron una inversión de 30 millones de dólares en dos años para la construcción del nuevo sanatorio Finochietto. La información empresarial precisaba que la clínica, que se levantará en la esquina porteña de Córdoba y Ecuador, contará con dos torres, 13 mil metros cuadrados, 12 plantas y 157 habitaciones.

Por alguna razón, hubo un dato que no trascendió: en el proyecto está involucrado Néstor Vázquez, el cerebro que generó la cuestionada red de prestaciones que gira en torno a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Fuentes del sector que tienen un trato habitual con el médico neurólogo que dirige el departamento de Salud Pública de la Universidad de Buenos Aires le dijeron a Crítica de la Argentina que el propio Vázquez se adjudica la comandancia de un grupo empresarial que destinó 4 millones de dólares para la nueva sede del Finochietto.

La conexión con el proyecto de los 30 millones de dólares se explica por la estrecha relación que el ex funcionario cultivó con Jorge Gustavo Piva, la cara visible de la inversión inmobiliaria, en su doble rol de gerente de Medifé y director general de ASE. La familia Piva es la dueña de Medifé y controla además la obra social del personal de dirección, una organización que nació en 1977 como prestadora de servicios de salud que administra aportes y contribuciones del personal de dirección de empresas.

En diálogo con este diario, el propio Piva contó que conoce al médico que fue la mano derecha de Héctor Capaccioli en la SSS desde hace "muchísimo tiempo" y reconoció que había sido convocado para invertir en el nuevo sanatorio. "Es cierto. Lo hemos interesado para que invierta. Pero no sólo a él", dijo.

–La información que tenemos dice que Vázquez puso 4 millones de dólares para el proyecto.

–Bueno, en realidad, él todavía no hizo el aporte. Ahora, lo mejor sería esperar a que se resuelva su situación en la Justicia.

El subgerente general de ASE, Manuel Álvarez, en cambio, sólo admitió que Vázquez colaboró con el proyecto pero aseguró que cobró apenas 2 mil dólares por su asesoramiento. El vínculo entre el ex funcionario y el empresario Piva es tan estrecho que, hace muy poco tiempo, decidieron asociarse en una sociedad anónima. Según consta en el Boletín Oficial, en julio pasado crearon Cofeme S.A. junto al ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, y al médico Enrique Dratman, el marido de la diputada oficialista Diana Conti.

Un mes más tarde, Piva fundó una nueva sociedad anónima (junto a Pedro Roggiano, Álvadiego ro Cabral y Darío Durand), Emprendimientos Sanatoriales, que se dedicará a la construcción y explotación de clínicas y sanatorios, además de la atención integral a los afiliados de ASE.

Vázquez es famoso entre los dueños de laboratorios, las droguerías, los dirigentes sindicales y las gerenciadoras médicas, pero para el gran público es casi un desconocido. La ex ministra de Salud, Graciela Ocaña, lo señaló como socio del empresario Néstor Lorenzo, dueño de la droguería San Javier, que fue detenido (y luego excarcelado) por el juez Norberto Oyarbide en la causa que investiga la comercialización de remedios vencidos, falsos o eventualmente robados. Sin embargo, las fuentes consultadas por Crítica de la Argentina sostienen que Lorenzo –apodado por Ocaña "el Yabrán de los medicamentos"– era en realidad empleado de Vázquez.

Pese a que siempre tuvo una actuación relevante en el sector, Vázquez conserva un asombroso perfil bajo. Con la desregulación de las obras sociales que impuso el menemismo, se convirtió en un funcionario clave de la Anssal primero (entre 1994 y 1996) y de la SSS después (entre 1998 y 2000).

Fuentes vinculadas a la salud coinciden en señalar que el experimentado neurólogo fue la mano derecha del sindicalista José Luis Lingieri, el titular del Anssal que designó Carlos Menem para reemplazar a Luis Barrionuevo.

Durante todos esos años, ocupó la estratégica gerencia de prestaciones de la Administración de Programas Especiales (APE), el área encargada del control de los expedientes por prestaciones de alta complejidad que solicitan las obras sociales. Desde allí, construyó una verdadera red de intereses públicos y privados ligados al negocio de la salud. La desregulación, que tuvo como promotor al ex ministro de Salud Ginés González García, abrió las puertas a una estructura de empresas que serían las encargadas de gerenciar los servicios médicos brindados por las obras sociales. Vázquez regresó a la función en 2006, cuando el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández designó a su amigo Héctor Capaccioli al frente de la Superintendencia. En esa designación, sostienen en el gobierno nacional, habrían influido el sindicalista Lingeri –hoy directivo de AySA– y González García, quien no se cansaba de elogiar la capacidad del neurólogo.

Crítica de la Argentina intentó comunicarse con Vázquez, pero en el departamento de Salud Pública de la UBA, que dirige, informaron que el neurólogo se tomó una licencia por una semana en su cargo.

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