Néstor Kirchner se ubica ya en la línea de sucesión

En el núcleo duro del kirchnerismo en la Cámara de Diputados ya se debate cuál será el rol de Néstor Kirchner tras las elecciones legislativas del 28 de junio. Mientras la troupe bonaerense ya le asigna la jefatura del bloque oficialista, el actual titular de la bancada kirchnerista, Agustín Rossi, propone preservar la figura del ex presidente en otro puesto clave en la línea sucesoria: la presidencia de la Cámara de Diputados.
# Lo concreto es que ningún diputado del oficialista Frente para la Victoria se imagina a Kirchner caminando los pasillos del Congreso como un legislador más. «Por su temperamento, es imposible que se quede encerrado en su despacho o que camine por Pasos Perdidos, donde se va a topar con decenas de periodistas», confesó anoche un colaborador del ex presidente.

Las especulaciones sobre el futuro rol de Kirchner en la Cámara baja se dispararon cuando José María Díaz Bancalari, vicejefe de bloque y escolta presidencial en los viajes del matrimonio presidencial al exterior, aseguró que el jefe del PJ asumirá el 10 de diciembre su banca legislativa en el Congreso para frenar la andanada de críticas por las falsas candidaturas.

El fin de semana, Díaz Bancalari aseguró que a Kirchner le esperaba la jefatura del bloque en caso de resultar electo diputado por la provincia de Buenos Aires, despejando así las dudas sobre una eventual candidatura distractiva, testimonial o plebiscitaria del esposo de Cristina de Kirchner. Sin embargo, no hubo ni una palabra sobre el eventual rol de Daniel Scioli, otro candidato virtual, en caso de ser electo para ocupar una banca.

Las declaraciones de Díaz Bancalari desataron la polémica dentro del bloque kirchnerista. Aunque en público nadie critique el eventual desembarco del ex presidente en Diputados, el ultrakirchnerismo más extremista teme que Kirchner quede expuesto a asumir la jefatura de un bloque que podría perder la mayoría y el quórum propios después de las legislativas de junio. El desgaste que implicaría para Kirchner conducir un bloque diezmado llevó a las huestes de Rossi, históricamente enfrentado con Díaz Bancalari por supuestos intentos de complot para arrebatarle la conducción de la bancada oficialista, a impulsar por lo bajo otra estrategia: Kirchner presidente de la Cámara de Diputados.

En caso de que el titular del PJ reemplace a Eduardo Fellner, con mandato hasta 2011, en la presidencia de la Cámara baja, el ex presidente quedaría posicionado en la línea directa de sucesión del poder detrás de Julio Cobos, titular del Senado, y del peronista José Pampuro, presidente provisional de la Cámara alta.

«Kirchner podría ocupar un rol institucional como la presidencia de la Cámara de Diputados, que históricamente le correspondió a la provincia de Buenos Aires, pero como jefe de bloque, como propone Díaz Bancalari, quedaría demasiado expuesto, incluso con la tendencia a la diáspora que vive el kirchnerismo», explicaron desde las filas de Rossi.

La ubicación de Kirchner como tercero en la línea sucesoria del poder, de acuerdo con la Ley de Acefalía, encaja en la teoría del caos impulsada desde el seno del oficialismo según la cual una derrota electoral del oficialismo que lleve a la pérdida de la mayoría en el Congreso podría precipitar una caída de la presidencia de Cristina de Kirchner. En ese caso, debería asumir la jefatura de Estado el radical Cobos, a quien el Gobierno debería forzar a renunciar para que Pampuro, segundo en la línea sucesoria detrás del vicepresidente, allane el camino para que Kirchner tome nuevamente, como en 2001, las riendas del país en medio de una eventual crisis política, económica e institucional.

Comentá la nota