Néstor Kirchner decidió que no hay recesión y solucionó el problema

Por Roberto Cachanosky

Según Néstor Kirchner no hemos caído en recesión sino que la economía ha vuelto a crecer. Dentro de la burbuja que vive el matrimonio, en la Argentina no hay inflación, ni crece la pobreza e indigencia, la desocupación baja y no hay fuga de capitales. Toda la economía funciona a las mil maravillas, y si no es así sacan un DNU y decretan que en la Argentina la economía funciona bien y se soluciona el tema.

La caída del 38% en las importaciones del primer bimestre de este año, para Kirchner debe estar reflejando una formidable sustitución de importaciones y no recesión. Y la baja del 30% en las exportaciones se explica, seguramente, en el mundo virtual del oficialismo, porque la gente compra todos los autos, acero, trigo, carne, etc. que antes se exportaban.

El stock de créditos prendarios disminuyó, en lo que va del año, el 4,3%. Esto debe ser porque el fenomenal aumento del ingreso real de la población ha hecho que la gente no sólo cancele los créditos prendarios sino que, además, estén comprando al contado toda la producción de autos que, según el Kirchner, parece que no bajó.

Lo mismo debe estar ocurriendo con la caída del 2,55% en el stock de créditos a tenedores de tarjetas de crédito. La gente tiene tanto ingreso que seguramente cancela las deudas y le queda margen para consumir todo al contado.

Cuando uno corrige la recaudación impositiva del primer trimestre de este año, quitando los fondos que antes iban a las AFJP y sumando los reintegros y devoluciones de IVA que retrasa la AFIP, se encuentra con que los ingresos fiscales se incrementaron solamente el 9,2% con relación al primer trimestre del año pasado. Con una inflación no menor al 20% anual, los datos de recaudación nos muestran que los ingresos fiscales caen en términos reales, reflejando la disminución de la actividad económica.

Es más, luego de girarle los fondos por coparticipación a las provincias, en el primer bimestre de este año, la Nación recibió en impuestos un 4,1% menos que el año anterior. Solo pudieron salvar transitoriamente la caja, postergando la devolución del IVA y confiscando la plata de los que aportaban a las AFJP. Dicho en otras palabras, los recursos impositivos que recibió la Nación fueron menores en términos absolutos. Si le agregamos la inflación, el desempeño impositivo es fiel reflejo de una actividad económica que agoniza. Y, por las dudas, quiero agregar que no recuerdo que haya habido grandes bajas de impuestos que expliquen semejante caída.

En lo que hace a la demanda laboral, entre diciembre del 2007, cuando asumió Cristina Fernández y marzo de este año, en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, la caída es del 44%, en Rosario y el Gran Rosario la baja llega al 45%, en el sur del 36% y en Mendoza del 30,5%.

Que Kirchner diga desde la tribuna que no hay recesión no me preocupa tanto porque ya estamos acostumbrados a sus insólitas declaraciones. Lo que me preocupa es que, francamente crea que no hay recesión. Porque si realmente lo cree, estamos en grandes problemas.

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