Néstor Kirchner avanza contra el gobierno de Santa Cruz

Néstor Kirchner avanza contra el gobierno de Santa Cruz
Un representante del ex presidente en el banco provincial rechazó una propuesta del gobernador, quien enfrenta un gran déficit presupuestario.
La crisis política y económica de la provincia de Santa Cruz no le da respiro al gobernador Daniel Peralta. Después de la derrota electoral en su propio terruño, el ex aliado del matrimonio presidencial ahora enfrenta un grave déficit presupuestario, el kirchnerismo le bloquea las vías de financiamiento y el Banco Santa Cruz se rebela, reivindicando el liderazgo de Néstor Kirchner.

El Gobernador impulsó una sesión en la Legislatura para aprobar un acuerdo para constituir un fideicomiso por $1400 millones y reestructurar una deuda de $480 millones con el Banco Nación. Pero los legisladores kirchneristas no se presentaron: las 9 bancas que responden a Peralta no alcanzaron para lograr el quorum el martes pasado. La sesión se levantó, mientras unas 200 personas manifestaban en la puerta del Congreso.

Nadie conoce bien el origen de la deuda: "Tenemos el presupuesto, pero no el ejecutado, entonces no podemos saber en qué se gasta la plata", explicó a Perfil.com una fuente que integra el Tribunal de Cuentas provincial y prefiere el anonimato. "Creemos que el déficit se debe a que el gobierno quiere hacer mucha obra pública y seguir pagando los sueldos con la misma cantidad de dinero", agregó.

Si se aprueba, el fideicomiso que propone Peralta se pagarían con hasta el 70% de las regalías petroleras futuras. Pero el privatizado Banco Santa Cruz S.A. emitió un comunicado donde aseguró que no participaría de la iniciativa.

Muchos vieron en esta movida una avanzada de Kirchner contra el Gobernador. El Banco pertenece en un 49% a la Provincia, que tiene representantes en su directorio. El resto es propiedad de Enrique Eskenazi, empresario allegado a los K, quien también controla una porción de YPF, la principal fuente de regalías petroleras. Como se ve, todos los caminos conducen a Roma.

La situación se agravó hoy cuando uno de los representantes del gobierno en el Banco Santa Cruz, Raúl Copetti, renunció a su cargo. Según explicó en una carta dirigida al gobernador Peralta, tomó esa decisión por "no compartir las políticas que usted imparte en distintas áreas de su Gobierno, como las desarrolladas en economía, salud pública, educación, entre otras".

"Además el 28 de junio la ciudadanía de Santa Cruz expuso su descontento, y Ud. aún no asumió los errores de su conducción y se ha empeñado en dividir a la militancia con declaraciones poco felices, lejos está de asimilarse del único conductor que tiene el sector que representa Néstor Carlos Kirchner", agregó Copetti. Perfil.com intentó comunicarse con él, pero resultó imposible ubicarlo: en la provincia aseguran que pocos le conocen la cara.

En diálogo telefónico con Perfil.com, el ministro de Economía provincial, Juan Manuel Campillo, dijo no haber leído la carta de Copetti. Además, minimizó el rechazo del Banco Santa Cruz: "lo que ellos quisieron explicitar es que no son una parte integrante del fideicomiso, pero en caracter de agente financiero de la provincia, sí van a coordinar la tarea de los participantes".

"No hay ninguna interna feroz", desmintió también el jefe de gabinete local, Pablo González, en declaraciones al diario La Opinión Austral. El funcionario anticipó que podrían volver a intentar que la legislatura apruebe la iniciativa del fideicomiso. Consultado por Perfil.com, González se negó a opinar sobre el tema.

Si el fideicomiso no prospera, al Gobernador le queda una última carta: los célebres fondos de la privatización de YPF, que ahora volvieron al país. Son $1.400 millones, depositados en bonos nacionales en el Banco Nación y el Santa Cruz SA. Gracias a los "superpoderes" que le otorga la legislatura, Peralta sólo necesita firmar un decreto para integrar ese dinero al presupuesto y usarlo para pagar la deuda.

"Por eso no sirve de nada aprobar el presupuesto, si total el Poder Ejectuvo después puede hacer lo que quiere", afirmó la fuente del Tribunal de Cuentas. Para evitarlo, la oposición presentó una denuncia penal contra los legisladores del Frente Para la Victoria, por otorgarle los poderes extraordinarios al Gobernador. Pero tienen pocas esperanzas de que prospere: la justicia provincial, afirman, suele fallar a favor del poder de turno.

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