Néstor Gil encontró su lugar en los periféricos

Fue vicegobernador de Chubut, director del Hospital Regional y concejal de Comodoro Rivadavia, pero el doctor Néstor Gil se considera “un político de barrio”. Se resiste a utilizar celular pero atiende el fijo de su casa, “porque no me escondo de nadie”. Dice que no asiste al comité radical “por cuestiones de horarios”, pero está dispuesto a ser candidato “si se arma un proyecto que llegue del consenso”.
El doctor Néstor Mario Gil, 65 años, nació en La Plata y allí creció, estudió y comenzó a ejercer su profesión de médico hasta que en 1976 se trasladó a Comodoro Rivadavia. En suelo patagónico fue electo concejal de Comodoro por la 5° circunscripción en 1991 y después acompañó a José Luis Lizurume como vicegobernador de Chubut entre 1999 y 2003. Actualmente se desempeña como médico de la Dirección Municipal de Salud en centros periféricos y, por la mañana, atiende en dos consultorios privados de zona norte.

En cuestiones políticas Gil reconoce haber compartido, después de un tiempo, una serie de reuniones “con correligionarios para compatibilizar ideas e incluso me he acercado a extrapartidarios para charlar de la realidad local, nacional e internacional”.

Sin embargo, quien fue vicegobernador de Chubut aclaró que “no voy al comité radical de Comodoro Rivadavia por cuestiones de horarios, pero todos saben que pueden contar conmigo cuando se trata de impulsar ideas que hayan surgido del consenso. No hay que olvidar que en política los hechos pueden superar incluso a la imaginación ya que, por ejemplo, a nivel nacional nadie pensaba cuando asumió la Presidencia Cristina que se iba a dar un enfrentamiento tan duro con el campo”.

A nivel local, Gil está convencido de que “Comodoro Rivadavia tiene a varios radicales expectantes; todavía las últimas internas no se han cicatrizado y muchos se han alejado un poco, pero todas serán personas disponibles cuando llegue el momento. Si logramos un consenso con ideas positivas, todos vamos a volver a sentir las mismas experiencias que nos llevaron a conducir ciudades, provincias y hasta el país. No tengo dudas de que vamos a recuperar los espacios perdidos”.

Personalmente, Gil sabe que no son muchos los radicales que han quedado bien parados después de los fracasos electorales de 2003, 2005 y 2007 y en ese sentido aclaró que “se está recuperando la esencia del partido. Yo estoy dispuesto a sumar desde el lugar que sea necesario y si eso significa ser candidato, lo asumiré con la misma responsabilidad que lo hice siendo concejal y vicegobernador”.

Si los resultados electorales vuelven a darle la espalda a la UCR, Gil aseguró que “no tendré ningún problema de seguir atendiendo en los periféricos porque esa es mi profesión y soy feliz. Me gusta ayudar a la gente con las herramientas que te ofrece la política, pero no necesariamente hay que ser funcionario para estar al lado de los vecinos”.

HISTORIA PERSONAL

Néstor Gil abrazó siempre el radicalismo porque “era lo que se vivía con mi familia en La Plata. Nosotros íbamos a la plaza Rocha cuando (Ricardo) Balbín y (Arturo) Frondizi estaban juntos en los actos y ya para el ’83 empecé a participar de manera más activa en las reuniones, en los encuentros con amigos o personas que pensaban de forma parecida”.

Ser radical para el médico de zona norte significa “haber elegido un partido que, a pesar de los errores de algunas personas, tiene una firme conducta democrática y se identifica con personas capaces que quieren volcar sus conocimientos a la sociedad”.

Sin dudas uno de los detalles que más identifican a Gil por estos tiempos es que se resiste a utilizar celular, pero atiende el aparato fijo de su casa, “porque no me escondo de nadie”. Vive con su mujer Lidia y le dedica todo el tiempo que puede a sus hijos Matías y Luciana.

Comentá la nota