Neila celebró los 50 años

El acto contó con la presencia de ex y actuales trabajadores de la planta • También se hizo presente el intendente municipal, Carlos Selva y el dirigente textil Jorge Russi.
Hubo un nombre que se repitió centenares de veces: Inocencia. Por supuesto que Don Angel también fue mencionado. Pero como reforzando la idea de que detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer, Inocencia estuvo en bocas de todos los oradores.

Su presencia no fue posible por razones de salud. Pero estuvo presente en los recuerdos, en las fotografías y en el libro que se entregó para cerrar una jornada cargada de emociones y halagos.

La primera parte de la ceremonia fue formal. Los integrantes de la familia, y principalmente Javier Neila, mostraron a las autoridades comunales presentes una parte de la planta. Se habló de la producción, de la política nacional y del mercado textil.

Tras esa breve y técnica recorrida llegó el momento de las palabras. Héctor Espina ofició de maestro de ceremonia y demostró en cada palabra el afecto hacia la familia, en todas las generaciones presentes.

A su turno Carlos Selva rescató la laboriosidad de Neila, el prestigio de su trabajo y recordó que –horas antes- había visitado la planta para que el embajador de Eslovenia observe parte de la producción mercedina. “Se llevó una muy grata impresión”, confesó.

Posteriormente fue el turno del presidente del HCD, el ingeniero Marcelo Denápole, quien no habló de producción pero brindó un dato para pocos conocidos. “Cuando comenzamos con mi mujer a formar una familia y yo todavía estaba estudiando, los primeros pesitos que entraron a mi casa los trajo mi señora que trabajaba en esta fábrica”, dijo.

Luego pasó Omar Fernández, el presidente de la CEM, quien destacó la importancia de llevar a cumplir 50 años de vida comercial e industrial en el país.

Posteriormente fue Jorge Russi en nombre de los trabajadores textiles quien luego de unas breves palabras de agradecimiento –en la familia Neila- a todos los industriales que seguían invirtiendo en la actividad, invitó a dos trabajadores de la firma a entregarle una plaqueta a Don Angel que –a esa altura- había recibido innumerables obsequios.

Trabajadores de la firma homenajearon a ‘las mujeres de la familia’ con un bello ramo de flores y Espina dijo: “La gente se pregunta: ¿los Neila no habla? Y si.. hablan con hechos… pero quien se va a dirigir a los presentes es Marta… Marte Fernández que perdió hace muchos años el apellido, es Marta Neila”….

Tras las emotivas palabras de Marta, quien se refirió a sus primeros contactos con la familia y al presente, los ex trabajadores de cinco décadas y los actuales se encontraron en un lunch en el local comercial de la firma donde –juntamente con una bella colección fotográfica y objetos varios que recuerdan el medio siglo de vida- los presentes recordaron anécdotas de su vida por la fábrica que, todos esperan, cumpla muchas décadas más.

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